Kim usó zapatos hechos para verse más alto junto a Trump

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Con un "duerman tranquilos", el presidente estadounidense, Donald Trump avisó este miércoles a los ciudadanos estadounidenses que Corea del Norte ya no es una amenaza.

Estados Unidos y la RPDC se comprometen a establecer nuevas relaciones, de acuerdo con el deseo de paz y prosperidad de los habitantes de los dos países.

"Déjenme que les diga que 'completo' significa verificable para todos los que están involucrados", precisó Pompeo, en alusión al comunicado final de la cumbre.

En otro tuit Trump dijo que el régimen comunista no es el problema más grave de EEUU, tal como lo había caracterizado el presidente Obama al dejar el poder, y que los estadounidenses podían "dormir bien esta noche".

El líder norcoreano, Kim Jong Un, aceptó la invitación del Presidente Donald Trump para visitar Washington en una visita por agendar.

Corea del Sur declaró que la cumbre marcó la "ruptura de la última guerra fría que quedaba" y elogió a Kim por ser "la persona de la historia de Corea del Norte que ha dado el primer paso audaz hacia el mundo". Allí, posteó una seguidilla de mensajes en la que llega a asegurar, a su modo, que gracias a él ya no hay peligro de una catástrofe nuclear.

En Seúl, el secretario de Estado respondió al escepticismo afirmando que Estados Unidos prevé un próximo desarme.

Al mismo tiempo, dijo que lo acordado en la declaración se implementará de manera "secuencial y con condiciones" y que Washington espera ver los pasos importantes en el proceso desnuclearizador "en los próximos dos años y medio".

Manifestó que confiaba en que Pyongyang entenderá la necesidad de que cualquier desmantelamiento de su programa nuclear se verificará adecuadamente.

Trump y Kim participaron en una orquestada cumbre en una isla de Singapur que parecía impensable hace apenas unos meses.

La propaganda norcoreana consideró hoy un éxito la histórica cumbre del martes en Singapur, que asegura que abrirá una nueva era de relaciones con EEUU y que se ha saldado con importantes concesiones que favorecen al régimen de Pyongyang.

Por su parte, la jefa de la diplomacia surcoreana dijo que "la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos es más fuerte que nunca", después de que el presidente estadounidense anunciara el fin de los ejercicios militares conjuntos.

Tanto Seúl como los mandos militares de Estados Unidos en Corea del Sur mostraron su sorpresa ante el anuncio de Trump.