Un estudio muestra "la cara real" de Dios para los creyentes

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Luego, los especialistas tomaron las fotografías y de ellas sacaron las características que más veces se repetían y a partir de ello construyeron rasgos comunes para finalmente derivar en el rostro de Dios.

La imagen "ganadora" resultó llamativa. La gente imagina un rostro más joven, más femenino y menos caucásico de lo que sugiere la cultura popular.

Algunos de los expertos que participaron en el estudio dicen que las personas suelen proyectar sus propias características en su "creador" pues al fin y al cabo fueron hechos a "imagen y semejanza".

Los investigadores mostraron a los participantes en el estudio cientos de pares de rostros que variaban aleatoriamente.

¿Cómo es realmente la cara de Dios? Entre ellos, debían seleccionar qué cara de cada par se parecía más a cómo imaginaban a Dios. Pero los investigadores encontraron que muchos cristianos veían a Dios como más joven, más femenino y menos caucásico. Estos preferían imaginar una divinidad más caucásica y poderosa.

"Estos sesgos pueden surgir del tipo de sociedades que los liberales y los conservadores quiere", dice Joshua Conrad Jackson, autor principal del estudio.

Joven y afeminado: así es el verdadero rostro de Dios según los creyentes

"Investigaciones anteriores muestran que los conservadores están más motivados que los liberales para vivir en una sociedad bien ordenada, una que estaría mejor reflejada por un Dios poderoso". "Por otro lado, los liberales están más motivados para vivir en una sociedad tolerante, que sería mejor regulado por un dios amoroso".

El estudio fue realizo por la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill.

Kirt Gray, profesor de la Universidad de Carolina, dice que la "gente suele proyectar sus creencias en los demás y por eso la apariencia de Dios es así: las persona no sólo creen que Dios piensa como ellas sino que también creen que se parece a ellas".

No obstante, los voluntarios no mostraron un sesgo egocéntrico sobre el género. Hombres y mujeres creían en un Dios igualmente masculino.

La revista PLOS ONE dice que los resultados cambian también de acuerdo con las diferencias religiosas y la nacionalidad.