Edicion Impresa: Y Corea del Norte en una cumbre histórica e impredecible

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Donald Trump y Kim Jong Un se dieron este martes un histórico apretón de manos, el primero entre un presidente estadounidense activo y un líder norcoreano.

EEUU y Corea del Norte se unirán para construir una paz duradera en la península coreana.

En días anteriores, Trump se había expresado con gran optimismo de que ambos mandatarios podrían llegar a un acuerdo sobre las armas nucleares de Corea del Norte e incluso podría ponerse formalmente fin a la Guerra de Corea en una sola reunión o en el transcurso de varios días.

"Hemos hecho estos ejercicios durante mucho tiempo junto a Corea del Sur", dijo Trump, quien los calificó de "tremendamente caros" y señaló que Seúl contribuye económicamente a los mismos, "aunque no al cien por cien".

"No he cedido en nada".

"Vamos a detener los juegos de guerra, lo que nos ahorrará una enorme cantidad de dinero", anunció Trump ante la prensa.

"Quiero ser capaz de devolverlos en algún momento, pero esto no es parte de lo que discutimos hoy", afirmó el presidente al ser preguntado por los medios sobre la posible retirada de las tropas.

Kim a también habló de un nuevo comienzo en las relaciones bilaterales. "El mundo verá un cambio importante", ha añadido. Ambos caminaron hacia la limusina presidencial estadounidense, apodada "la bestia".

"El presidente Donald J. Trump de los Estados Unidos de América y el presidente de la Comisión de Asuntos de Estado de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un, sostuvieron una primera e histórica cumbre en Singapur, el 12 de junio de 2018". Pasado de tensiones fuertes y amenazas recríprocas de alto calibre.

"Mucha gente en todo el mundo pensará que esto es algún tipo de fantasía de una película de ciencia ficción", dijo el mariscal norcoreano al mandatario republicano durante un breve paseo por los pasillos a la entrada del hotel, según las palabras de su traductor captadas por las cámaras presentes en el encuentro.

"Me siento realmente bien", dijo Trump. Kim, más prolífico en sus declaraciones que su homólogo, ha declarado que "los viejos prejuicios y prácticas actuaron como grilletes que nos impedían movernos, pero los hemos superado y aquí estamos hoy".