Entregó una pizza en una base militar y lo quieren deportar — EEUU

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"Díganme como esto es Estados Unidos", tuiteó el presidente del Distrito de Brooklyn, Eric Adams, tras participar con Brannan en una protesta esta tarde frente a la base militar.

El ecuatoriano se encuentra ahora bajo custodio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), y las autoridades planean deportarlo.

El migrante, identificado como Pablo Villavicencio, de 32 años, fue arrestado el viernes pasado luego de que fuera a entregar una pizza en una base militar de Brooklyn, la instalación militar de Fort Hamilton, ubicada en la avenida General Lee, entre los vecindarios Bay Ridge y Dyker Heights, en Brooklyn. Chica dijo que su esposo les entregó un carné de identificación que es concedido por la ciudad, pero el guardia le dijo que quería ver una licencia de conducir estatal. Chica, de 38 años, dijo que no es la primera vez que Villavicencio entrega una pizza en la base. El 1 de junio, Villavicencio fue detenido por agentes de la policía militar y entregado a ICE.

Posteriormente, conoció a su esposa, de origen colombiano y ciudadana estadounidense, con quien tiene dos pequeñas de 3 y 4 años, y en febrero pasado presentó su petición de residencia.

El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció hoy que su despacho está dispuesto a proveerle representación legal gratuita a Villavicencio."Va en contra de todo lo que creemos", señaló Cuomo en una declaración difundida por su despacho. Es un padre que trabaja para mantener a sus hijas.

El arresto de Villavicencio, procedente de Colombia, se dio luego de que el soldado de guardia llamara a los agentes de ICE al enterarse de que el migrante no contaba con papeles que acreditaran su residencia en Estados Unidos. Ambos políticos dijeron que buscaban respuestas ante lo ocurrido en Fort Hamilton. Por su parte, Yong Yow dijo que en marzo de 2010, Villavicencio recibió una orden de salida voluntaria por parte de un juez de inmigración pero no abandonó el país en julio, como se le había indicado.

"¿Acaso nuestra ciudad, estado o nación son más seguros porque han sacado a un repartidor de pizza de las calles?", se preguntó Brannan.

Grupos defensores de familias de inmigrantes como Make the Road New York han solicitado que se abra una investigación. Una portavoz de la agencia afirmó que el ahora detenido había sido un "fugitivo" desde 2010 cuando no cumplió con una orden de expulsión en su contra.

Steven Choi, director ejecutivo de la Coalición de Inmigrantes de Nueva York, dijo en un comunicado de prensa que "es absolutamente repugnante cuando el ejército más poderoso del mundo persigue a los repartidores de pizza".

"Nuestro sistema de inmigración está completamente roto, y en lugar de solucionarlo, Donald Trump ha decidido invertir en deportar a mujeres, niños y solicitantes de asilo sin antecedentes penales a países donde sus vidas corren peligro, desgarrando a su vez a sus familias".