Una tercera guerra mundial acabaría con la civilización humana — Putin

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El presidente de China, Xi Jinping, ha concedido este viernes (8) a su colega ruso, Vladimir Putin, la primera Medalla de la Amistad con la República Popular de China, en un gesto que busca realzar la alianza cada vez más firme entre ambas potencias.

Permanecen en el país árabe las unidades militares de la base marítima de Tartus y del aeródromo de Jmeimim (ambas en la provincia mediterránea de Latakia), además del centro de reconciliación de fuerzas y varios batallones de policía militar que se encargan de garantizar la seguridad en algunas regiones sirias.

China y Rusia determinaron hoy anudar sus vínculos y profundizar las coordinaciones para hacer frente a la creciente incertidumbre global y lograr el mantenimiento del pacto nuclear iraní tras la salida unilateral de Estados Unidos.

Así, señaló que los recientes contactos ruso-norcoreanos confirman que existe una disposición de Pyongyang a realizar un "trabajo constructivo", en medio de las incertidumbres que rodean la cita histórica de Singapur, que incluso fue cancelada por Trump, aunque posteriormente fue restablecida.

"La relación entre Rusia y China es amistosa, de buenos vecinos", indicó. "Muchas gracias", dijo el líder chino.

"En enero-marzo, el volumen de comercio ruso-chino creció en un 31 %". Negociaciones que podrían alcanzar los 100.000 millones de dólares a finales de este año, para restar protagonismo a la moneda de norteamérica.

Rusia y China, que ya cooperan en el desarrollo de un avión de pasajeros de gran tamaño y largo alcance, van a trabajar también en el terreno de la energía atómica o en la exploración espacial, un campo este último en el que Pekín tiene el programa más ambicioso del mundo.

El presidente ruso hace una visita de Estado en el país asiático y participará en una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái este fin de semana.