Obispo de Managua clama por una Nicaragua libre, "sin tiranos ni víctimas"

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Al acto se han desplazado ciudadanos nicaragüenses desde otros territorios, como Cataluña, País Vasco, Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Galicia.

Y a la OEA le ha instado a pronunciarse a favor del pueblo de Nicaragua en un momento de "crisis extrema" con "más de 135 muertos, entre ellos niños".

La tensión que vive Nicaragua por la crisis sociopolítica causada por protestas masivas contra el presidente Daniel Ortega creció hoy, luego de una noche de violencia que dejó como resultado a un niño muerto y 20 personas heridas de bala en la ciudad de Jinotega, en el norte del país.

Las protestas contra Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.

El párroco de la iglesia Xalteva de Granada, Wilmer Pérez, dijo al canal 100% Noticias que el menor quedó en medio de un enfrentamiento entre manifestantes y grupos de choque afines al gobierno que trataban de despejar una barricada en esa ciudad, 45 kilómetros al sur de la capital.

"Por toda la ciudad se escuchaban detonaciones y ráfagas de armas de fuego", dijo un dirigente del Movimiento Estudiantil 19 de Abril de la ciudad, Yubrank Suazo.

En tanto, en Managua un joven motociclista fue perseguido y asesinado la noche del viernes con un disparo en la nuca por hombres armados a bordo de dos motocicletas, según reportes de prensa y de redes sociales.

Los obispos se reunieron el jueves con Ortega para hablar sobre la agenda de democratización que habían consensuado discutir con la oposición en el diálogo nacional, y transmitirle "el dolor y la angustia" que vive el pueblo por la represión sufrida las últimas semanas.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio José Baez, clamó hoy por una Nicaragua libre, "sin tiranos, ni víctimas", después de que los ataques en contra de la población manifestante sigan produciéndose en diferentes puntos del país.