La CIDH eleva a 127 los muertos en las protestas

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El secretario ejecutivo de la CIDH, el brasileño Paulo Abrao, presentó en rueda de prensa en Washington un adelanto del informe final de la visita que el organismo autónomo de la OEA realizó al país el mes pasado y que dará a conocer en los próximos días.

Recordó que una misión de la CIDH que él encabezó junto a la chilena Antonia Urrejola, relatora para Nicaragua, había contabilizado 76 muertos, 868 heridos y 438 detenidos entre el 18 de abril y el 20 de mayo.

Abrao denunció que la respuesta de las autoridades nicaragüenses a las protestas ha sido "muy desproporcionada", con el objetivo de crear un ambiente de "intimidación y terror". En ese lugar se contabilizaron menos 10 muertos, 62 heridos y 10 desaparecidos sólo este fin de semana.

"Las valientes personas, los defensores de los derechos humanos y las organizaciones de la sociedad civil de Nicaragua necesitan mucho más que tímidas condolencias y generalizaciones; necesitan un compromiso firme para garantizar que las ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones graves de los derechos humanos no se repitan ni queden impunes", abundó. Por ende, viene negando la existencia de "fuerzas de choque ni grupos paramilitares afines al Gobierno".

Denuncian ejecuciones “a sangre fría” durante la represión de protestas en Masaya

La Policía Nacional condenó los "actos terroristas cometidos en el país por estos grupos delincuenciales" y la muerte del oficial.

"Hacemos un llamamiento al Gobierno de Nicaragua y a otros actores sociales para impulsar negociaciones pacíficas con resultados claros que aborden los desafíos fundamentales del país, incluido el fortalecimiento de las instituciones democráticas y la celebración de elecciones libres, jutas y oportunas", ha indicado la organización en un comunicado difundido en el marco de su 48º Asamblea General.

Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos no viajar a Nicaragua por la escalada de violencia a raíz de las protestas contra Ortega. Pero no vamos a permitir más imposiciones, no señor, esto se acabó.

Las protestas contra Daniel Ortega y contra su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron por unas reformas fallidas de la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del presidente, después de 11 años en el poder, con acusaciones de abuso de poder y corrupción.