Diálogo nacional por la paz comenzará el miércoles en Nicaragua

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Manifestantes exigieron este miércoles al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que renuncie a su cargo en el inicio de un diálogo moderado por la iglesia Católica que busca poner fin a una ola de protestas, la peor desde que el ex guerrillero asumió el cargo en 2007.

¿Cómo se llega al diálogo?

El Gobierno cumplió con una de las solicitudes de los obispos, la de permitir el ingreso de una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al país para investigar y aclarar las muertes producidas en el marco de las protestas.

"De verdad nosotros hemos hecho todos nuestros esfuerzos como gobierno, nuestro presidente ha hecho todos los mejores esfuerzos para evitar que siga derramándose sangre de hermanos", dijo la vicepresidenta Rosario Murillo, a través de medios del Gobierno.

El 18 de abril se desató en Nicaragua una crisis social sin precedentes en las últimas décadas, cuando manifestaciones a favor y en contra del gobierno desembocaron en muertes, lesiones y actos de vandalismo.

Las otras peticiones de los obispos, indicadas en la misiva, para intermediar en el diálogo eran: desarmar a supuestos grupos paramilitares, no usar a la policía para ninguna acción represiva y "detener todo tipo de represión contra grupos civiles que protestan pacíficamente".

En la mesa del diálogo nacional participarán el Gobierno, los estudiantes y representantes de la sociedad civil y del sector privado, entre otros, el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), la Cámara de Comercio americana (AMCHAM) y la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES).

"Mañana (este miércoles) desde las 10:00 horas locales, instalado el diálogo nacional por los señores obispos, estará allí nuestro presidente (Daniel Ortega), estaremos nosotros, estarán nuestros representantes, según la metodología y la organización que dispongan los obispos de Nicaragua como mediadores y testigos de este evento histórico que con toda seguridad va a trabajar por la paz decididamente en nuestro país", indicó la funcionaria.

El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, miembro de la comisión que prepara el diálogo, escribió en Twitter que el secretario de la CIDH, ha dicho que no han recibido la anuencia del gobierno para venir a Nicaragua. Las pláticas se harán con mediación de la jerarquía católica local. "Es doloroso lo que está pasando, no debería haber sucedido esto (...) nosotros estamos preocupados porque el hombre (el presidente Daniel Ortega) habla de diálogo, pero no existen las condiciones", comentó.

"Esto será una mesa de rendición para que el gobierno se vaya y desaparezca", alertó el universitario nicaragüense Víctor Cuadas, dirigente del Movimiento 19 Abril, al reafirmar que el trasfondo del diálogo deberá ser el fin del gobierno y la democratización del país.