"Animales", llama Trump a algunos inmigrantes ilegales

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"Y estamos sacándolas del país en un nivel nunca visto antes", dijo.

"Tenemos gente entrando al país, o tratando de entrar".

Asimismo, Trump achacó la afluencia de inmigrantes ilegales a las leyes inmigratorias, que prometió reforzar proximamente.

Trump culpó hoy a la oposición demócrata de la separación de familias indocumentadas, además de referirse a los inmigrantes pandilleros como "animales" y asegurar que México "no hace nada" para ayudar a Estados Unidos con el flujo irregular en la frontera.

A la cita asistirán también el fiscal general, Jeff Sessions, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Thomas Homan.

Separar a los niños de sus familias cuando estas son detenidas tras cruzar ilegalmente la frontera estadounidense es una política "monstruosa que va en contra de los derechos humanos", dijo la semana pasada Amnistía Internacional (AI).

Una funcionaria de la Casa Blanca explicó a Efe que Trump se reunirá este miércoles "con líderes y funcionarios públicos de California que se oponen a las políticas santuario ilegales e inconstitucionales" en ese estado.

Al anunciar que pronto buscará un financiamiento completo para la construcción del muro fronterizo con México, Donald Trump calificó a los inmigrantes como "animales".

Trump hizo ese último comentario en respuesta a las declaraciones de la alguacil del condado de Fresno, Margaret Mims, quien se quejó de que la legislación que convierte a California en un estado "santuario" implica que "puede haber un miembro de la pandilla MS-13 (Mara Salvatrucha)" en su ciudad y sin embargo en muchos casos no puede avisar de ello a las autoridades migratorias federales.

Nielsen reconoció este martes ante el Senado que la separación de familias es una consecuencia de esa política, pero aseguró que no es su propósito.

Arremetió en particular contra la ley estatal que el pasado 1 de enero convirtió a California en un "estado santuario" de inmigrantes, lo que limita la colaboración de las autoridades locales con las agencias federales migratorias.