Envenenó a su novia y al hijo y lo condenaron a perpetua

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"No soy el mounstruo que todos creen", había afirmado. Yo tengo un nene de cuatro años. "Cómo voy a querer matar a un niño", dijo en su declaración que duró casi cinco horas.

El Tribunal de la Sala II de Juicio condenó hoy al periodista Franco Gaspar Cinco a la pena de prisión perpetua por el doble homicidio de Alejandra Parraga y su hijo de dos años Amir y la tentativa de homicidio del menor.

El hecho por el que se lo juzgó sucedió el 5 de junio de 2017.

De acuerdo a la investigación, apenas ingirió un trago de la botella, el niño colapsó, ante lo cual, la madre intentó practicarle respiración boca a boca pero también se descompensó al tomar contacto con el veneno.

En la última audiencia de la semana pasada, Gaspar Cinco declaró durante cinco horas y contó que el día del hecho fue a la casa de Alejandra y ella le agradeció por haber llevado el cianuro que le había pedido para "un experimento en su carrera" universitaria ya que estudiaba Nutrición. Con Alejandra teníamos planes, proyectos.

Asimismo, destacó que al niño lo conoció con enfermedades respiratorias y que su madre "estaba desbordada porque su estado de salud empeoraba", y que "se sentía sola" porque sus padres "no la acompañaban". Según la acusación, el periodista le dio a su novia una botella diciéndole que era agua bendita para que le de a su hijo que estaba enfermo.

"Tomá chancho, hacé como la mamá, es agua bendita", sostuvo el acusado que le escuchó decir a la víctima.

Además, se le imputa el delito de "homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por el medio utilizado", en perjuicio de Alejandra Párraga (26). Fue entonces que la notó "como ida" y la tomó por el brazo. "Me paré adelante y me di cuenta que tenía la mirada perdida y espuma en la boca", indicó, y señaló que primero la chica le balbuceó incoherencias pero luego le reveló que ella también había tomado lo que él había llevado, por lo que le dijo "andá a tirar eso", y finalmente se desvaneció.

Así, mientras la mujer quedó tirada en la calle, él se subió a su auto, llevó la botella contaminada y una cuchara sopera usada para disolverlo en el agua y los arrojó en el canal de calle Coronel Vidt, según remarcó, por pedido de la víctima. Gaspar Cinco fue detenido al día siguiente, durante el velorio de las víctimas.