Donald Trump defiende el uso del término "misión cumplida"

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Horas antes, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, aseguró que su país tenía "pruebas irrefutables" de que el presunto ataque con armas químicas al que Estados Unidos prometió responder era un montaje de agentes extranjeros (ver aparte).

"Esperamos que ese sea el caso, pero hicimos un ataque hace un año con el mismo propósito y se consideró un éxito, pero las armas químicas se han seguido utilizando", dijo al referirse al ataque ordenado por Trump en abril del 2017 contra fuerzas militares del presidente sirio, Bashar al-Assad.

Mientras Rusia volvía a asentar su repudio a los ataques de Estados Unidos, Reino Unido y Francia contra el gobierno sirio entre sus aliados, también lo hizo en el principal foro de las relaciones internacionales, el Consejo de Seguridad de la ONU.

Haley advirtió consecuencias para los aliados extranjeros de Assad: "Todos los van a sentir".

El funcionario precisó que tras los últimos acontecimientos- el ataque estadunidense a Siria y la última tanda de sanciones de Washington contra Moscú- ya no se habla de la posibilidad de una reunión entre el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el líder de la Casa Blanca, Donald Trump. Ruhani afirmó que Estados Unidos y "algunos países occidentales no quieren que Siria alcance la estabilidad permanente", según un despacho de la agencia noticiosa oficial iraní IRNA. Estados Unidos, por su parte, lanzará un nuevo paquete de sanciones económicas contra empresas rusas que han participado supuestamente en la creación del arsenal sirio. Inclusive desde el Pentágono, los principales dirigentes del Ejército reconocieron que la operación apenas "cercena" la capacidad del gobierno sirio de producir armas químicas en un futuro.

Las rondas de diálogo de Astaná, impulsadas por Moscú, Teherán y Turquía, en cambio, siguen avanzando con microacuerdos para treguas parciales.

En Estados Unidos, el presidente fue duramente criticado por repetir la expresión utilizada por George W Bush, tras la invasión y el derrocamiento de Saddam Hussein in Irak en 2003, una decisión que abrió una violenta ocupación militar que le costó millones de dólares y miles de vidas al país. Siria y Rusia se negaron sistemáticamente a un alto el fuego general porque incluiría grupos vinculados a Al Qaeda o al Estado Islámico (EI), a los que definen como terroristas al igual que la ONU.