Justicia bloquea los bienes de Lula y su instituto

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Pocas informaciones han trascendido desde que Lula se entregó a la policía el sábado, en una jornada dramática para el ex presidente: recibe visitas solo de sus abogados, se alimenta con normalidad con la comida de la cárcel y se dedica a la lectura.

Desde allí no alcanza a escuchar los gritos de apoyo del campamento "Lula libre", instalado a unos cientos de metros de la sede de la policía.

El juez brasileño Sérgio Moro, responsable de la causa Lava Jato, determinó que no haya privilegios en el régimen carcelario del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Agregó que su encarcelamiento es un "sueño de consumo" no sólo de Moro sino también de la red de televisión Globo, la de mayor audiencia e influyente de Brasil, a la que acusa de perseguirlo.

El dirigente socialista fue condenado por corrupción y lavado de dinero en un proceso en que la Justicia dio por probado que recibió "ventajas indebidas" de una de las constructoras beneficiadas con los desvíos en el gigante estatal Petrobras, pero asegura que todo no pasa de una persecución para impedirle ser candidato.

De acuerdo publica Agencias, el PT anunció que mantendrá su vigila de manera permanente en las inmediaciones de la edificación policial tanto para exigir su liberación como defender su derecho a disputar las elecciones presidenciales de octubre próximo, para las que aparece como favorito en todos los sondeos.

Más movilizaciones. Según la Central Única de Trabajadores (CUT), el movimiento espera la llegada de decenas de caravanas de todas partes de Brasil.

"Llévatelo y no lo traigas más" y "Arroja esa basura por la ventana" fueron algunas de las frases escuchadas por los controladores aéreos cuando conversaban con los pilotos del avión que transportó al exmandatario desde Sao Paulo, en donde se entregó a la Policía, hasta Curitiba, en donde comenzó a cumplir la pena de 12 años de prisión a la que fue condenado por corrupción.

La expresidenta de Brasil Dilma Rousseff (2011-2016) pidió ayer desde Madrid "solidaridad internacional" con su predecesor y mentor político, Lula da Silva.