Intensifica Colombia operación militar en frontera con Ecuador tras muerte de periodistas

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El presidente Lenín Moreno confirmó el asesinato del periodista Javier Ortega (36 años), el fotógrafo Paúl Rivas (45 años) y el conductor Efraín Segarra (60 años), quienes fueron secuestrados en la zona de Mataje, en la provincia de Esmeraldas (noroeste).

El gobernante ecuatoriano, quien suspendió su visita a Perú para participar en la VIII Cumbre de las Américas, había dado anoche un plazo de 12 horas a los secuestradores para que enviaran una prueba de vida del equipo de prensa.

A su vez, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, también condenó el asesinato de los tres miembros del equipo periodístico ecuatoriano, a la vez que respaldó "la decisión de las autoridades de llevar a cabo una investigación sobre este caso".

El gobernante anunció, además, que se reanudaron las operaciones en la frontera con Colombia y ofreció una recompensa por quien llamó el "narcoterrorista, alias Guacho", líder del grupo que secuestró y asesinó al equipo periodístico de El Comercio. El jefe del CICR en Colombia, Christoph Harnisch, se anticipó a pedir comprensión sobre la "naturaleza confidencial de gran parte de la información" que se maneja en este tipo de operaciones.

No obstante, las autoridades ecuatorianas alegaron ese mismo día que no podían confirmar la veracidad del material gráfico. Sepamos respetar el dolor de nuestros hermanos.

Culpan de "esta penosa situación" a los presidentes Juan Manuel Santos y Lenín Moreno, a los fiscales Nestor Martinez y Carlos Baca Mancheno y a los comandantes de fuerzas militares Luis Carlos Villegas y Patricio Zambrano Restrepo.

Los temores de que el secuestro terminó en tragedia surgieron el jueves cuando una cadena de televisión colombiana dijo que había recibido horribles fotos que pretendían mostrar los cuerpos de los tres hombres.

Ayer mismo, las Fuerzas Armadas intensificaron las operaciones en la frontera norte e informaron de nueve detenciones, así como el decomiso de tres escopetas de fabricación artesanal y 72 cartuchos antiaéreo calibre 50, entre otros.

Moreno solicitó al Consejo de Seguridad Pública y del Estado (Cosepe) el levantamiento de toda la información pertinente para que el pueblo conozca los esfuerzos realizados por el Estado con el fin de garantizar la vida de los compatriotas.

Tras este hecho de muerte, el gobierno colombiano ofrece 150 millones de pesos a quien dé información sobre su paradero, mientras que el de Ecuador dará 100.000 dólares a ayude a ubicar al señalado criminal.

En tanto, el coronel de policía Polivio Vinueza dijo que el gobierno hace gestiones con la Cruz Roja Internacional y la Iglesia católica para recuperar y repatriar los cuerpos.