Colombia y Ecuador, tras los asesinos de periodistas

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Sin embargo, tras 20 días de sufrimiento, los países confían en traer cuanto antes un poco de alivio a los familiares, que aún no hacen público ningún pronunciamiento después de que el presidente Lenín Moreno confirmó el viernes el asesinato de los tres secuestrados.

Asimismo, Moreno comunicó que se ha coordinado con actores como la Cruz Roja Internacional las labores de rescate de los cadáveres de los secuestrados.

Este grupo lidera el ecuatoriano Walter Patricio Arizala, alias "Guacho", por el que el gobierno ya ofreció una recompensa de 100.000 dólares a quienes den información que permita su captura.

El gobernador del departamento colombiano de Nariño, Camilo Romero, aseguró ayer que, por el momento, no hay confirmación de que los cuerpos de los tres ecuatorianos asesinados en la zona fronteriza estén en esa región, a pesar de lo dicho por el presidente del vecino país.

Javier Ortega y y Paúl Rivas trabajaban en el diario el Comercio, y la última vez que fueron vistos fue en un video difundido el 3 de abril. Nunca antes Ecuador había enfrentado un crimen de estas características, lo que prácticamente rompió en pedazos su idea de ser una nación en paz en medio de la violencia y el narcotráfico que han golpeado por décadas a Colombia.

Periodistas de Ecuador y Colombia, participantes en la reunión de medio año de la SIP en Medellín, anunciaron este sábado la creación de un equipo para informar la realidad de la frontera común y pidieron "transparencia" a ambos gobiernos sobre el secuestro y asesinato del equipo de El Comercio.

Gabriela Vivanco de igual manera solicitó acompañamiento de estos dos gobiernos para diseñar estrategias que garanticen la seguridad para el ejercicio periodístico, que se traduce en libertad de prensa.