Ley Justina: el proyecto que busca facilitar la donación de órganos

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El proyecto está basado en las deficiencias o problemas del régimen actual, experimentado principalmente en el caso de Justina Lo Cane, la nena de 12 años que murió en noviembre pasado por no recibir a tiempo un corazón y que conmovió a todo el país con su labor de concientización pese a la edad que tenía. En caso contrario toda persona mayor de 18 años será considerada donante de órganos.

La iniciativa es impulsada por el senador Juan Carlos Marino y los padres de la menor, y busca modificar y mejorar la actual legislación para la donación de órganos.

El líder de la grey católica refirió que esta modificación "es algo bueno" que no tendría que ser precisamente a través de una ley que la gente genere conciencia sobre la necesidad de donar órganos para salvar la vida de otras personas.

El segundo es designar el 20% del presupuesto del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) en capacitación permanente que alcance a médicos, enfermero y personal de guardia, además de campañas informativas donde se erradiquen mitos y por último, incorporar a la figura del Defensor del Pueblo dentro del Directorio del Incucai.

"Esta ley se apoya en tres pilares: Desmitificar, simplificar y liberar a las familias de tomar una decisión en el momento trágico de la muerte de un ser querido", destacó Marino.

Con una pancarta y frente al mitin del candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador, el exdirigente de pensionados y jubilados del SNTE, Sección Quinta, Enrique López García, protestó en contra de la donación obligatoria de órganos. Se creará un registro para no donantes.

El artículo 3 de la nueva ley es la que prevé examinar la documentación del fallecido para constatar si expresó su voluntad negativa en el Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina (SINTRA).

"Pido a los senadores y diputados que vean este proyecto como algo infinito que va a salvar vidas a muchas personas", dijo Paola Lo Cane, la mamá de Justina.

"Pretendemos cambiar el paradigma en la donación de órganos, que Argentina se convierta en el principal país del mundo en la materia y así poder dar respuesta a los casi 8 mil argentinos que hoy esperan un trasplante", concluyó.