Israel anula su plan de deportación masiva de inmigrantes africanos

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El gobierno israelí anunció que alcanzó un acuerdo con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que implica cancelar el controvertido plan puesto en marcha a principios de este año para deportar a miles de inmigrantes africanos.

El acuerdo tenía el propósito de sustituir un programa de expulsiones que había provocado una gran controversia y había anulado después de una decisión de la Suprema Corte israelí.

"Decidí suspender la aplicación de este acuerdo y volver a revisar los términos", ha indicado Netanyahu en un mensaje publicado en su página de Facebook, además de señalar que está atento a las críticas sobre su medida de última hora.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se enfrentaron ayer en una "guerra de palabras" por los recientes actos de represión del Ejército israelí contra manifestantes palestinos en la frontera con Gaza.

Asimismo, el primer ministro de Israel recibió fuertes críticas de sus aliados nacionalistas, incluidos miembros de su propio partido, el Likud.

El convenio de entendimiento también contemplaba la detención de las deportaciones forzosas a África de los solicitantes de asilo en Israel, principalmente los procedentes de Eritrea y Sudán.

La decisión se dio después de que Nentanyahu mantuviera este martes una reunión con un grupo de residentes del sur de Tel Aviv, quienes manifestaron su preocupación por el acuerdo anunciado por el premier israelí el lunes.

"Seguimos dispuestos a (aplicarlo) porque tiene beneficios para todo el mundo", afirmó la portavoz Carlotta Salma antes de conocerse la anulación.

En medios políticos gubernamentales se comentó que el acuerdo logrado con la agencia de la ONU para los refugiados permitía que miles de ellos continuaran viviendo en Israel, algo que es inaceptable para muchos israelíes que ven Israel como un Estado judío.

Estos migrantes africanos llegaron en su mayoría después de 2007 desde el Sinaí egipcio.

Netanhayu anunció que Alemania, Canadá e Italia son algunos de los posibles países a los que se trasladarán los solicitantes de asilo. La frontera con Egipto era en esa época muy porosa, pero se ha vuelto casi hermética en la actualidad.