Drogadicta se sacó los ojos para "acercarse" a Dios

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Kaylee Muthart, de 20 años que bajo los efectos de metanfetaminas, se arrancó los ojos para "acercarse a dios", ahora explica que su vida ha cambiado a mejor y que, a pesar de estar ciega, es mucho más feliz. Le dije al pastor que apareció: "reza por mí, quiero ver la luz, reza por mí".

Kaylee reaccionó con violencia contra personas que intentaron ayudarla, hasta que policías llegaron a la iglesia y lograron controlarla para luego llevarla a un hospital, pero fue en vano porque ya había perdido la vista. "Me convencí de que la metanfetamina me acercaría aún más a Dios".

Después de una estadía prolongada en el hospital y en un centro psiquiátrico, Muthart regresó a la casa de su madre el 1 de marzo y comenzó un nuevo capítulo de su vida.

"Es la misma vida, pero estoy aprendiendo todo de una forma nueva, la vida es más hermosa ahora, más hermosa que cuando era adicta a las drogas". Aquel era un mundo horrible para vivir.

"Pensé que todos los que habían muerto estaban atrapados en sus tumbas, que Dios estaba solo en el cielo, y que yo tenía que sacrificar algo importante para poder liberar a todos en el mundo en favor de Dios", contó.

Según Katy, su hija se encuentra maravillosamente, y cada día que pasa, siente que la vida es más hermosa, ya que desde entonces no ha vuelto a consumir ningún tipo de estupefaciente.

Muthart había probado la mariguana apenas meses antes del incidente. Tiempo después uno de sus compañeros de trabajo le ofreció metanfetamina, a lo que ella accedió. "La droga hizo que el mundo se volviera más oscuro, tomó todo aquello en lo que creía y lo distorsionó para obligarme a sacarme los ojos". "Me dio miedo, no entendía lo que Dios quería de mí, pero parecía ser correcto que yo lo hiciera", recordó. "Pensé que me estaba sacrificando por el mundo", dijo. "Y estaba contenta de hacerlo porque siempre tuve un gran corazón y nunca nadie me devolvió todo ese amor", explicó.

Cuando la mujer estuvo consciente de lo que realizó, aun así encontraba tranquila por lo que hizo anunciando que "prefiero estar ciega y ser yo misma que ser adicta, y realmente lo digo con todo mi corazón".

Kaylee volverá al programa de rehabilitación para permanecer alejada de las drogas y espera llevar su historia a más personas para alertar a los jóvenes de los peligros de las sustancias adictivas.