Ataque a espía parece "auspiciado por un estado" — Legislador

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El Ejecutivo británico baraja, con todo, una segunda posibilidad para explicar el envenenamiento: que Rusia perdiera el control de la peligrosa sustancia y cayera en manos inadecuadas.

Skripal, de 66 años, y su hija, de 33, permanecen en estado crítico, aunque estable, desde que el domingo 4 de marzo fueron hallados inconscientes en el banco de un parque en Salisbury (sur de Inglaterra).

"Lleguen el fondo de la situación y luego lo discutiremos", dijo Putin al responder a una pregunta de la BBC sobre si Rusia estuvo detrás del ataque con un agente nervioso en la ciudad británica de Salisbury.

Un policía, que intervino en el lugar el domingo, también resultó afectado.

Los investigadores británicos, sin embargo, están analizando si la sustancia pudo haber sido traída por Yulia desde Moscú, camuflada en un supuesto regalo de un amigo para su padre. El hijo del espía, Alexander, falleció en julio del año pasado a los 43 años y los medios británicos informaron que falleció en San Petersburgo, en Rusia.

"Esto es un espectáculo circense en el Parlamento británico" y "una provocación", dijo tras la intervención de May, la portavoz del ministerio de Exteriores, ruso Maria Zajarova.

Para dicho rotativo, de tendencia conservadora, "las implicaciones de este caso para las relaciones entre Rusia y Londres son tan serias como es posible, y este incidente plantea un gran desafío par la diplomacia del Reino Unido".

Agregó que una respuesta inadecuada será penalizada con "medidas mucho más amplias" que el paquete de sanciones vigentes en la actualidad. "El gobierno necesitará ser más duro esta vez", señaló The Telegraph.

En el mismo condado en que fueron envenenadas las dos personas se ubica uno de los laboratorios más secretos del Reino Unido en el que se desarrollaron agentes tóxicos durante la guerra fría.

La ministra dio un día al gobierno ruso para que entregue explicaciones. Los servicios de seguridad rusos le imputaron un "delito alta de traición al Estado en forma de espionaje".

En una declaración a los miembros del Parlamento este jueves, Rudd se negó a llevar la conversación hacia el tema de quién podría haber sido el responsable.

En diciembre de 2004, el Servicio Federal de Seguridad de la Federación Rusa (FSB, por sus siglas en ruso), sucesora del Comité para la Seguridad del Estado (KGB) de época soviética, lo acusó de colaborar con la inteligencia británica.

Su caso y el de su hija parece salido de una novela sobre la Guerra Fría, el enfrentamiento diplomático que mantuvieron en el siglo pasado la ex Unión Soviética y Estados Unidos. (FBI) en lo que se considera el mayor trueque de espías desde la Guerra Fría. "Fue útil entonces y es útil ahora".

El martes pasado, el canciller Boris Johnson había anticipado que el Reino Unido respondería de manera "contundente" en caso de confirmarse la responsabilidad de Rusia, país al que calificó de "fuerza maligna y alborotadora".