El Galicia se quedó con el banco de Cristóbal López

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La reestructuración contó con el aval del Juzgado Federal Criminal y Correccional N° 10, que ayer dispuso "levantar la inhibición general de bienes respecto del Banco Finansur S.A., a los efectos de la aplicación del procedimiento propiciado por el BCRA en los términos del art. 35 bis de la ley 21.526".

"Como consecuencia del traspaso de las operaciones hacia otra entidad, revocó la autorización para funcionar a Banco Finansur en los términos del artículo 44 de la Ley de Entidades Financieras", indicó el Central en un comunicado.

Hace diez días, la AFIP, uno de los principales acreedores del grupo Indalo, propiedad del empresario kirchnerista preso, dio su consentimiento para que se levante la inhibición de sus empresas.

A falta de dos días para que el Banco Central disponga la liquidación del Banco Finansur, y -de ese modo- lo convierta en la primera entidad bancaria en pasar por ese proceso tras la debacle económica argentina de los años 2001 y 2002, surgió una oferta que llegó de Gran Bretaña y que puede cambiar el destino del banco que perteneció al empresario Cristóbal López.

El juez Ercolini tiene a su cargo la causa contra López -que se encuentra detenido- por supuesta defraudación al Estado a través de la retención indebida del impuesto al combustible por parte de Oil Combustibles, una de las empresas del Grupo Indalo.

Con la medida se podrá "proteger y lograr que los depositantes y los trabajadores cobren lo que les corresponde por ley en un corto plazo", según se detalla en el fallo.

El directorio aceptó la propuesta formulada por el Banco de Galicia por considerarla la más eficiente entre las dos propuestas recibidas, transfiriendo a esa entidad los activos y los pasivos privilegiados del Banco Finansur.

En el marco de ese expediente, el Banco Central (BCRA) había presentado una propuesta de levantamiento de la inhibición que pesaba hasta hoy sobre Finansur para evitar que su eventual quiebra afectara a los depositantes y a los trabajadores.

Las deudas privilegiadas (se componen por depósitos) "se transferían a otra entidad, que no era continuadora de aquélla, sino que asumía la obligación de pagar los pasivos constituidos por los depósitos de los ahorristas", manifestaron desde Finansur.

Para el Central, "era preferible que existiera una porción de ese patrimonio que resultara excluido -depósitos y trabajadores- y, por lo tanto, que permita la mejor conservación del valor de los activos para la más pronta satisfacción de los pasivos que la ley privilegiaba, antes que la permanencia en un pasivo concursal".