Republicanos piden a Trump que no suba aranceles

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Trump está listo para autorizar fuertes aranceles a finales de la semana, advirtió la portavoz de la Casa Blanca, un día después de la renuncia del asesor económico Gary Cohn, quien se oponía a la medida.

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, dijo tener la esperanza de que se pueda evitar una escalada de tensiones comerciales que "perjudicaría a las relaciones transatlánticas", pero desplegó el abanico de opciones para responder a Washington.

Ryan, y la mayoría de los economistas estadounidenses rápidamente se mostraron en desacuerdo, en línea con el principal asesor Cohn.

Líderes sindicales y legisladores demócratas de los estados productores de acero que componen el llamado "Cinturón de Óxido" han elogiado la propuesta de Trump, uniéndose a defensores de dicha medida dentro del gobierno como el secretario de Comercio Wilbur Ross y el asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro.

Además de complicar el acceso de la industria siderúrgica europea al mercado estadounidense, los aranceles de Trump podrían implicar el desvío a Europa de la producción de otros países que ya no encontrarían beneficios en Estados Unidos, por ello la UE prevé también medidas de salvaguardia.

En tanto, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, apuntó que las "guerras comerciales son malas y fáciles de perder", en una referencia directa al presidente Donald Trump, quien el viernes había afirmado que esas disputas son "buenas y fáciles de ganar".

Desde Wall Street hasta el Capitolio, y fronteras fuera de Estados Unidos, el temor a una guerra comercial recrudeció ayer tras la salida de Cohn.

"El presidente indicó que si podemos llegar a un acuerdo con Canadá y México, ellos estarán exentos".

La apertura a una posible exención en el tema es un cambio en el plan presentado por la Casa Blanca hace unos días, cuando anunció la imposición de un arancel de 25% a las importaciones de acero y de 10% al aluminio, sin excepciones de países.

Los europeos exportan cada año a Estados Unidos acero por unos 5.000 millones de euros (6.200 millones de dólares) y aluminio por 1.000 millones. Otros productos como los jeans, algunos tipos de acero, maquillaje, vehículos como motocicletas o yates, pilas, baterías, arroz y maíz, así como puros y cigarrillos, formarían parte de la lista de la UE.

Se trata de productos fabricados en estados dominados por el Partido Republicano, en el gobierno, lo que confiere un carácter político a la respuesta europea.