Presidente turco amenaza con bofetear a EEUU

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"O arreglamos estas relaciones o se romperán por completo".

"Entonces, se darán cuenta de que les convendría no permanecer de lado de los terroristas", ha dicho refiriéndose a los integrantes de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo) -integradas en las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por EE.UU-, a los cuales Turquía considera terroristas.

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, llega hoy a Turquía con el objetivo de rebajar la creciente tensión bilateral tras una operación del Ejercito turco en Siria contra milicias kurdosirias que califica de "terroristas", pero que son aliadas de Washington.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, amenazó a Washington con una "bofetada otomana" en respuesta a las palabras del teniente general estadounidense Paul E. Funk.

En una sesión en la Asamblea Nacional con sus correligionarios del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco), en Ankara, Erdogan asimismo enfatizó que tanto Turquía como Estados Unidos son miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y comparten las mismas obligaciones.

El ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, aseguró en una intervención durante un congreso en Estambul sobre las relaciones entre Turquía y África que "los lazos con Estados Unidos se encuentran en un punto muy crítico".

"Es natural que hayamos perdido nuestra confianza en Estados Unidos", dijo Cavusoglu, haciendo hincapié en que Ankara no quiere escuchar más promesas vacías de su aliado, sino que quiere ver pasos concretos. "Si no hacen lo necesario en Manbech, lo haremos nosotros", dijo este lunes.

Una persona murió hoy y varias resultaron heridas por disparos de artillería de las fuerzas turcas contra la ciudad siria de Afrín (noroeste) y su periferia, donde fue atacado un hospital, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y las milicias kurdosirias.

En octubre pasado Turquía arrestó empleados de legaciones diplomáticas de Estados Unidos en el país euroasiático, acusados de pertenecer a la cofradía del predicador Fethullah Gülen, al que Ankara atribuye el fallido golpe de Estado de julio de 2016.