El testamento que divide a los herederos de Nicanor Parra

Ajustar Comentario Impresión

El pasado 4 de septiembre del 2017, un día antes de su cumpleaños número 103, el antipoeta Nicanor Parra, fue a la primera notaría de San Antonio para legalizar su testamento, en donde dejaba a su hija menor Colombina, como albacea de su legado y con el 58,5% de su herencia. Este último inmueble tiene un avalúo fiscal de 518 millones de pesos.

Uno de ellos fue el abogado de la notaría de San Antonio, Maurico Moya.

Según informó La Tercera, los hijos mayores del escritor, Catalina y Alberto, recurrieron al estudio Grasty Quintana Majlis con el objetivo de buscar cambiar el testamento, primero por conversaciones y luego, en caso que estas no prosperen, a través de una impugnación.

Nicanor Parra tuvo seis hijos de tres matrimonios distintos: Catalina, Alberto y Francisca, hijos de Ana Troncoso; Ricardo, hijo de Rosa Muñoz; Colombina y Juan de Dios Barraco, hijos de Nury Tuca.

Los abogados de Catalina Parra argumentan tener grandes dudas sobre la salud mental del escritor al momento de firmar la herencia fundamentado, principalmente, en la letra temblorosa que se refleja en el documento.

Ugarte le dirigió unas palabras directamente al ex ministro Jorge Burgos, quien forma parte de la firma de abogados con quien está trabajando Catalina Parra.

Entre las pertenencias de Parra están cuatro casas, terrenos en Peñalolén y su valioso patrimonio cultural.

"Catalina Parra está justamente hablando ahora porque sabía que había un testamento y esperó a que se muriera mi abuelo para impugnarlo, cuando en realidad los últimos siete años ella estuvo ausente", señaló ayer Tololo Ugarte, quien el día jueves 25 de enero, en Las Cruces, en el entierro de Parra, estuvo acompañado del abogado Luis Valentín Ferrada. "Hay cientos de testigos que avalan que Nicanor Parra se encontraba absolutamente lúcido hasta el final de sus días", señaló.

"Siempre es posible llegar a acuerdos, de manera tal que se obtengan soluciones de mayor armonía. Hasta ahora el testamento de Parra sigue siendo ley para las partes y mientras no haya una sentencia judicial que dijera que es inválido, se debe cumplir lo que se estipuló en el testamento".

Entre los testigos y firmantes del testamento está la amiga de Parra, María del Carmen Fariña.

En esa ocasión, Catalina fue acusada de entrar furtivamente a la casa y llevarse cuadros pintados por Violeta Parra.