Papa insta a dar trato más justo a inmigrantes en Chile

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Más de medio millón de extranjeros viven hoy en situación legal en ese país, según datos oficiales, un 3 por ciento de la población de 17,5 millones.

Luego de las manifestaciones contrarias a su visita, sumadas a los ataques dirigidos a iglesias en Santiago y en Temuco, se prevé que el paso del pontífice por Iquique sea más tranquilo.

El papa, que vuela directamente desde Santiago a primera hora del jueves, oficiará una misa en Playa Lobitos, situada a 20 km de Iquique, frente al océano Pacífico.

Antes de emprender viaje a Perú, donde realizará una visita de tres días, el pontífice iba a reunirse con víctimas de la dictadura (1973-1990) y almorzar con su séquito en Iquique. Francisco estará hasta el domingo en Perú, para luego regresar a Roma.

Francisco se despidió a continuación de obispos, cardenales y de las autoridades chilenas y recibió los honores de la Fuerza Aérea de Chile (Fach) mientras caminaba por la alfombra roja rumbo al avión, a cuyos pies se produjo el saludo final con Bachelet.

Al mismo tiempo, el Santo Padre pidió a los religiosos durante un encuentro en la Catedral de Santiago "lucidez" y "valentía" para pedir perdón.

"Sé que a veces han sufrido insultos en el metro o caminando por la calle; que ir vestido de cura en muchos lados se está pagando caro", dijo el papa, visiblemente preocupado por este asunto que no solo mancilla la imagen de la Iglesia sino que está produciendo una desconfianza galopante de los chilenos en la institución. "Han podido contar sus sufrimientos al Papa Francisco, que les ha escuchado, y ha rezado y llorado con ellos", dijo Burke de acuerdo con el medio católico Aci Prensa.

El papa recordó que "no se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro, porque esto lo único que despierta es mayor violencia y división" y "más que impulsar los procesos de unidad y reconciliación, terminan amenazándolos", porque la "violencia llama a la violencia", dijo el pontífice.

El Papa Francisco celebraba la segunda misa campal en Chile en un área que representa un conflicto secular con los pueblos indígenas y que fue utilizada como una instalación de tortura durante la sangrienta dictadura militar en el país andino.

Un cristo crucificado en la plaza del pueblo fue testigo, la víspera, del inicio de un ritual que tuvo en el centro de la escena un baile 'chino', típico del norte chileno. Es verdad que será de gloria' para el pueblo de poco más de 1.000 habitantes, comentó a la AFP Francisco Cuevas.