Luis Florido: Gobierno de Maduro ha mostrado mala fe en diálogo

Ajustar Comentario Impresión

El Gobierno y la oposición venezolana prosiguen este sábado las conversaciones que iniciaron el jueves en Santo Domingo en busca de un acuerdo para intentar solucionar la crisis que vive ese país.

El encuentro de hoy fue anunciado ayer casi a la medianoche, debido a que los representantes de la oposición y del gobierno de Venezuela no llegaron a ningún acuerdo luego de 12 horas de discusiones.

Conforme a lo acordado, este jueves 11 de enero se producirá una reunión sobre los seis temas de la agenda de negociación, con la participación del ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el Gobierno, la oposición venezolana y el Canciller Miguel Vargas, reseñó nota de prensa publicada en la página web de la cancillería de República Dominicana.

Luego se sumaron, alrededor de las 11:00 de la mañana los cancilleres de México y Chile, Luis Videgaray y Heraldo Muñoz, quienes han condicionado su continuación en el diálogo a los resultados de las conversaciones de hoy. Representantes del Gobierno nacional como la presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez y el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, asistieron desde horas de la mañana.

En representación del canciller chileno, que regresó la noche del viernes a Chile, asiste el embajador Gabriel Gaspar, quien ejerce sus funciones en misión especial, según confirmó a Efe una fuente de la Embajada chilena, mientras que por México participa Luis Alfonso de Alba, subsecretario para América Latina y el Caribe.

Mientras, el presidente Nicolás Maduro dijo el jueves que la delegación de su gobierno en el diálogo tiene "instrucciones precisas" para avanzar en los acuerdos del proceso y para "dar garantías plenas" en la realización de las elecciones presidenciales.

Los otros puntos principales para la oposición son la apertura de un canal humanitario que permita el envío de medicinas y alimentos, la liberación de los encarcelados que consideran "presos políticos" y la restitución de unos poderes constitucionales de los que fue despojado el Parlamento. Aunque miembros de ambas partes reconocieron que acercaron posturas, todavía no firmaron ningún tratado.