El Banco Central bajó la tasa de referencia al 28 por ciento

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El BCRA fue nuevamente protagonista de un súper martes que generó ciertas pasiones.

Con estos datos en mente, esta acción del Banco Central busca evitar que aumente "el sesgo contractivo de la política monetaria", según argumentaron. Pero desde lo político se percibía una tensión difícil de soslayar. El costo del jueguito: una deuda del Banco Central que es una bomba de tiempo.

"En la última semana de 2017 se anunció el diferimiento de la meta de inflación de largo plazo (5 por ciento anual) al año 2020, y nuevas metas intermedias de 15 por ciento para 2018 y 10 por ciento para 2019". Indicó que "esta medida del Bcra va marcando un sendero hacia adelante".

Tras el anuncio, economistas analizaron que la baja de la tasa de referencia fue 'testimonial', mientras consideraron que el organismo no cuenta con 'más margen' para recortarla. Una baja de tasas aún mas agresiva podría impulsar al dólar, porque muchos inversores abandonarán activos en pesos ante menores rendimientos, aunque también podría impactar en los precios, en meses de alta inflación esperada por los aumentos de transporte y tarifas.

Sin embargo, la opinión de altos funcionarios de la Casa Rosada es distinta.

Ecolatina afirmó: "Que el recorte haya quedado a mitad de camino es indicativo de dos puntos".

"Es una diagonal política que encontró (Sturzenegger) para cumplir tanto con la modificación de las metas de inflación dispuesta por el gobierno como con aquellos que sostienen que es muy importante defender la independencia de la autoridad monetaria a la hora de la toma de decisiones", dijo a El País el economista Miguel Zielonka, director asociado de la consultora EconViews. Pero menos presión no implica ausencia de ella (la trayectoria no se modifica).

"Ese sendero es ahora el objetivo de la política monetaria del Banco Central", explicó la entidad en un comunicado. El BCRA no cumplió del todo los deseos del Ejecutivo y tampoco mantuvo la tasa contractiva que hubiera deseado.

Distintos analistas señalaron la contradicción que supone bajar la tasa en momentos en que se acelera la inflación. Pero su reputación se verá dañada.

En el último párrafo del comunicado de política monetaria que acaba de difundir el Banco Central refleja claramente lo que piensan Federico Sturzenegger y equipo. Es más, durante los últimos 3 meses, la inflación núcleo, en términos anualizados, se ubicó cercana al 18%, con una dinámica que se extendió durante diciembre y enero.

Para el futuro, lo que trató de dejar instalado es que, si las expectativas y la inflación observada no se alinean con las nuevas metas, volverá a su actitud hawkish original.