Por qué esta ajedrecista se negó a ir a Arabia Saudita — Protesta

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Y es que la deportista perderá sus dos títulos planetarios, sin mover ficha alguna, por una razón bien particular: la vestimenta. Muzychuk sigue así los pasos de su hermana Mariya, otra excampeona que renunció a jugar la Copa del Mundo en Irán a principios de este año.

La ucraniana Anna Muzychuk, de 27 años, ha renunciado a disputar el campeonato al considerar que en el país anfitrión las mujeres no gozan de derechos básicos. Muzychuk asegura estar triste, pero también estar muy segura de la decisión que le quitará sus coronas.

"En unos días voy a perder dos títulos mundiales, uno a uno. No jugar con las reglas de otro, no llevar abaya -la túnica larga que se lleva en los países árabes-, no ser acompañado por un hombre para salir y no sentirme una criatura de segunda", escribió.

"Hace exactamente un año gané estos dos títulos y fui la persona más feliz en el mundo del ajedrez, pero esta vez me siento realmente mal. Estoy lista para sostener mis principios y ausentarme del evento, en el cual en cinco días podía llegar a ganar más de lo que suelo ganar en una docena de eventos juntos", agregó.

La joven destacó que lo que más le enoja de la situación "es que casi a nadie le importa". Es un sentimiento realmente amargo, pero no lo suficiente como para que cambie mi opinión y mis principios.

En la ceremonia de apertura del campeonato de anoche, el director de la Federación Mundial de Ajedrez (FIDE, en siglas en francés), Georgios Makropoulos, dijo que esperaba que en próximas convocatorias el reino saudí permitiese la participación de todos los jugadores.

Mientras tanto, el mensaje de la ucraniana Muzychuk ya ha sido compartido más de 12 mil veces.

El Campeonato del Mundo de Ajedrez Rápido y Relámpago Rey Salman de la Paz y la Amistad en Riad, Arabia Saudita, comenzó ayer y está causando un sinfín de problemas a la Federación Internacional debido a las particulares leyes del país arábigo. Meses más tarde, anunció que ya no estaba dispuesta a aceptar esas imposiciones en el vestuario para las mujeres.