Escándalo en los Martín Fierro de Radio: Leuco, casi a las piñas

Ajustar Comentario Impresión

En la entrega de premios se vivió un momento de suma tensión.

Así, uno de los discursos más encendidos fue el leído por una productora del periodista Reynaldo Sietecase (ausente hasta ese momento), ganador del mejor programa periodístico de FM: "Pedimos al Gobierno que no mire para otro lado, que se hagan cargo porque menos medios implica menos voces y menos voces implica menos libertad de expresión, hay algunos que se pasan echándole la culpa al gobierno anterior o a los empresarios que se fueron", leyó a través de un texto en el teléfono celular. Esto derivó en un clima sumamente incómodo para todos los presentes, e incluso se lo pudo ver a Leuco hijo siendo calmado por colegas y amigos, para que la situación no pase a mayores.

"Soy periodista, y una de las cosas que me gusta hacer como periodista es incomodar a los cómodos y acomodar a los incómodos, como dice el Talmud", arrancó Leuco. "Acá hubo recién, está en la sala, un periodista que hizo leer a su compañera locutora un texto respecto de los compañeros que no tienen trabajo", agregó, en referencia al discurso de Sietecase que leyó Verónica Castañares. Me queda decirle que se olvidó de algunos nombres: "se olvidó de Sergio Szpolski, se olvidó de Electroingeniería, se olvidó de Cristóbal López, verdaderos delincuentes de los medios de comunicación que vaciaron y que vinieron a hacer política".

Posteriormente, se solidarizó con sus colegas despedidos: "Lamento mucho los compañeros que quedaron sin trabajo, pero hay que saber elegir bien quién es el tipo que tiene que estar en los medios de comunicación". Justo antes de que bajara el conductor, un integrante de la producción de Víctor Hugo Morales empezó a gritarle al periodista de Radio Mitre y TN.

Fue entonces, cuando explotó la furia de Diego Leuco y fue a buscar directamente al productor.

La noche había sido tensa. Pero la tensión llegó al escenario: Alejandro Fantino, quien tenía que continuar con las ternas, no podía seguir.