Científicos detectan por cuarta ocasión ondas gravitacionales

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Albert Einstein predijo la existencia de las ondas gravitacionales en su Teoría General de la Relatividad hace más de un siglo.

"Hoy tenemos el placer de anunciar el primer descubrimiento hecho en asociación entre el Observatorio de Ondas Gravitacionales Virgo y la Colaboración Científica de LIGO".

La última observación se realizó el 14 de agosto de 2017 a las 10:30:43 GMT. Tiempo Universal Coordinado (UTC) utilizando los dos detectores LIGO (Laser Interferometer Laser Observatory) de la National Science Foundation (NSF), localizados en Livingston, Louisiana, y Hanford, Washington, y el detector Virgo, financiado por el CNRS y el INFN y ubicado cerca de Pisa, Italia. Los científicos de EGO señalaron que, si bien este nuevo evento es de relevancia astrofísica, su detección viene con un activo adicional, pues se trata de la primera onda gravitacional significativa registrada por el detector Virgo.

Una cuarta onda gravitacional fue detectada, esta vez con ayuda de un equipo basado en Italia, tras la colisión de dos agujeros negros que envió ondulaciones a través de la trama del tiempo y el espacio, dijeron investigadores. "Por primera vez estos observatorios detectaron estas ondas gravitacionales a miles de kilómetros de distancia entre sí", dijo France Córdova, directora de la Fundación Nacional para la Ciencia de Estados Unidos. Un artículo sobre el evento, una colisión designada GW170814, ha sido aceptado para su publicación en la revista Physical Review Letters.

El proyecto Virgo involucra a más de 280 físicos e ingenieros de 20 diferentes grupos europeos de investigación. "Es un hito en el creciente esfuerzo científico internacional para desbloquear los extraordinarios misterios de nuestro universo", dijo. Esta onda se originó en los momentos finales de la fusión de dos agujeros negros, los cuales presentaban masas de 31 y 25 veces la masa del sol. El evento, localizado a unos 1.800 millones de años luz de distancia resultó en un agujero negro giratorio con cerca de 53 veces la masa de nuestro sol, lo que significa que tres masas solares se convirtieron en energía de las ondas gravitacionales durante la coalescencia. "Con la próxima ejecución de observación planeada para el otoño de 2018, podemos esperar semejantes detecciones cada semana o incluso más a menudo".