Presidente Donald Trump redobla ofensiva verbal contra Corea del Norte

Ajustar Comentario Impresión

Sin embargo, "si Estados Unidos y Corea del Sur llevan a cabo un ataque e intentan derrocar el régimen norcoreano o cambiar el esquema político en la península coreana, China no se lo permitirá", detalló.

El régimen norcoreano declaró, por su parte, que Trump había "perdido el juicio" y anunció un plan para lanzar cuatro misiles balísticos hacia el territorio estadounidense de Guam, en el Océano Pacífico. A lo largo de los últimos días, Washington y Pionyang han escenificado una escalada de tensiones mientras sus respectivas autoridades protagonizan una batalla verbal. Siempre fue un aliado firme y principal comprador de Corea del Norte y en las últimas semanas ha sido más enérgico en su llamado a Pionyang a parar con las provocaciones y el avance militar.

Trump quiere que el gobierno investigue las prácticas chinas que obligan a las empresas estadounidenses a compartir su propiedad intelectual para poder acceder a la segunda economía mundial.

"Las soluciones militares están totalmente listas, preparadas, por si Corea del Norte actúa de forma poco inteligente", tuiteó. Las advertencias del presidente Donald Trump han incluido, entre otras cosas, el aviso de "un fuego y una furia que el mundo nunca ha visto".

Previamente, el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, afirmó que China está dispuesta a asumir las posibles pérdidas económicas por las nuevas sanciones internacionales contra Pyongyang, en aras de la desnuclearización y la estabilidad en la península coreana.

"Espero que (los norcoreanos) entiendan plenamente la gravedad de lo que dije y que lo que dije es lo que quise decir", señaló Trump ante la prensa en su resort de golf en Bedmininster, Nueva Jersey, donde vacaciona.

Según analistas, los misiles tendrán la capacidad de cubrir los 3 mil 400 kilómetros entre Corea del Norte y Guam ya que el misil que se lanzaría es el Hwasong-12, un cohete de medio-largo alcance que empezó a probarse este año.

Esto se debe a la creciente guerra de palabras de Washington con Corea del Norte, hecho que ha despertado a los residentes de la isla, que están cada vez más preocupados por su seguridad.

Solo China y Rusia se cuentan todavía entre los aliados de Corea del Norte. Con todo, cuando Trump fue consultado sobre la posibilidad de un "ataque preventivo", se limitó a responder: "Veremos". Muy sensiblemente reacciona Corea del Norte a las maniobras militares anuales conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur.

El mandatario estadounidense tenía previsto hablar por la noche por teléfono con su homólogo chino Xi Jinping, uno de los principales actores de la crisis con Corea del Norte.