Cráneo da pista del antepasado común entre simios y humanos

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Perteneció a una nueva especie llamada Nyanzapithecus alesi que estaba relacionada con el ancestro común de los seres humanos y los simios modernos, aunque ese antepasado posiblemente era incluso más antiguo, señaló Fred Spoor, paleontólogo del Colegio Universitario de Londres.

Nuestro antepasado común con los chimpancés vivió en África haca entre seis y siete millones de años y los fósiles existentes han permitido a los expertos explicar cómo ha sido la evolución de los humanos desde entonces. Sin embargo, poco se sabía del antepasado común anterior, que vivió hace, al menos, 10 millones de años.

Si bien se trataba de una cría el equipo internacional liderado por Isaiah Nengo, científico de la Universidad Stony Brook (EE UU), pudo estudiar la cavidad cerebral, los oídos internos y hasta los dientes adultos que aún no habían salido. El recién descubierto fósil de los simios, apodado Alesi por sus descubridores y conocido por su número de museo KNM-NP 59050, proviene de un período de tiempo crítico en el pasado africano. El cráneo fue encontrado en los alrededores del lago Turkana, en Kenia, hace tres años, pero el artículo que detalla los hallazgos fue publicado ahora en la revista Nature. El fósil pertenece a un ejemplar de apenas un año de vida aproximadamente. "La localidad de Napudet nos ofrece una rara visión de un paisaje africano hace 13 millones de años", dice Craig S. Feibel de la Universidad Rutgers-Nuevo Brunswick. De hecho, muchas de las partes más informativas del cráneo se han conservado en el interior y, para hacerlas visibles, los expertos utilizaron una forma extremadamente sensible de imágenes de rayos X en 3D en la instalación del sincrotrón de Grenoble, Francia. Las líneas de crecimiento de los dientes adultos señalan que Alesi tenía año cuatro meses cuando murió.

Los dientes y los canales auditivos totalmente desarrollados mostraron su parentesco con los simios modernos.

El cráneo de Alesi es aproximadamente del tamaño de un limón y su hocico notablemente pequeño lo asemeja más a un bebé de gibón. "Esto nos daba una impresión inicial de que se trataba de un gibón extinto". "Sin embargo, nuestros análisis demuestran que esta apariencia no se encuentra exclusivamente en los gibones, sino que evolucionó varias veces entre monos extintos, monos y sus familiares". El Oreopithecus - un simio bípedo avanzado- tiene una estructura similar del oído interno. "Los Gibbons son bien conocidos por su comportamiento rápido y acrobático en los árboles - continúa Gilbert - pero los oídos internos de Alesi muestran que tenía una forma de moverse mucho más cautelosa".

Por su parte, el autor principal del estudio, Isaiah Nengo, detallaó que los primates de ese colectivo habrían vivido en África hace 10 millones de años, formarían un grupo cercano al que originó los humanos y simios actuales y confirmaría que su origen "es africano".