Roger Federer se emocionó hasta las lágrimas tras ganar Wimbledon 2017

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El suizo deberá enfrentarse al tenista croata para definir al campeón del Grand Slam.

El suizo se coronó en el torneo sin perder set, es decir, ganó 19 consecutivos. Roger Federer ya era leyenda el sábado, que todavía tenía 7 títulos de Wimbledon en su haber, pero a partir de este domingo ya sumó 8 títulos en el All England Club y se convirtió en el máximo ganador del certamen más prestigioso del deporte blanco. Federer escalará en la nueva lista al número 3 y puede volver a lo más alto del ránking de aquí al final del año.

Fue una etapa antes de que su nombre quedara inmortalizado y los récords cayeran uno tras otro; un periodo en su brillante carrera en el que las derrotas eran más habituales que las victorias.

Incluso lloró por el dolor, pero volvió al campo para seguir jugando. El ace del final, el octavo de su cuenta, hizo que además se quedara con su 19º título major y que rompiera la igualdad que mantenía en Wimbledon con el británico William Renshaw, hombre récord en los albores de este juego, y el estadounidense Pete Sampras, ya en la Era Abierta, con siete.

El suizo conquistó así su segundo Grand Slam este año, tras vencer al español Rafael Nadal en la final del Abierto de Australia en enero.

Con 17 errores no forzados, Čilić logró remontar el vuelo en la tercera manga con su servicio, mejorando su porcentaje con el primero, y siguió plantando cara a su rival, algo más relajado pero también firme al saque.

"Tengo que tomarme más tiempo de descanso", bromeó Federer ante la mirada de sus hijas Myla Rose y Charlene Riva, que estaban en las gradas cuando derrotó a Andy Murray en la final de 2012, y sus gemelos Leo y Lennart, que no habían nacido.

"Obviamente, esto fue muy difícil en el aspecto emocional", indicó Cilic, a quien se colocó un nuevo vendaje tras el segundo set.

"He tenido un recorrido asombroso, jugando el mejor tenis de mi vida", se congratuló Cilic, de 28 años, sexto del ránking de la ATP. En ese lugar en el que está tranquilo, en donde encuentra sus mejores ideas, hace sus mejores movimientos y escucha la sinfonía de sus más elegantes golpes, moviendo su raqueta como un director de orquesta lo hace con su batuta para ejecutar una pieza musical y que para el suizo fue la conducción a su octavo título de Wimbledon.

El llanto de Federer es válido y es que lo ha ganado todo.

Con 4-5, el helvético consiguió al saque su octavo título en Wimbledon, en el que ha llegado a 11 finales y en el que durante esta edición no ha cedido ni un sólo set.