Donald Trump vuelve a hacer historia, y no de la buena

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De acuerdo con The Washington Post y la televisora ABC, la aprobación de su gestión es la más baja registrado por cualquier mandatario en ese plazo durante los últimos 70 años.

Simultáneamente, el nivel de desaprobación de la gestión del millonario subió cinco puntos a 58%, según la encuesta, que entrevistó a 1.001 adultos entre el 10 y el 13 de julio. De ese porcentaje, se destaca un 48% que "desaprueba firmemente" al presidente.

También el 48% de los encuestados afirmaron que señalan un debilitamiento del liderazgo estadounidense global desde la llegada de Trump al poder, mientras que solo el 27% creen que el liderazgo del país se ha fortalecido.

Políticamente, la encuesta muestra dos datos positivos para Trump: la mayoría de los votantes no considera que el partido Demócrata "represente algo" y sólo representa "oposición a Trump".

Uno de los principales ejes de la encuesta fue la investigación sobre el intervencionismo ruso en las elecciones de noviembre pasado.

No obstante, fue el propio hijo mayor del presidente quien hizo públicos los correos electrónicos de junio del 2016 en los que acogía con entusiasmo la idea de recibir información dañina sobre Hillary Clinton por parte de la abogada rusa Natalia Veselnitskaya.

Un 63% consideró como "inapropiado" que Donald Jr. y personas ligadas a la campaña de su padre se reunieran con los rusos, mientras que 7 de cada diez piensan que el equipo de campaña de Trump estuvo involucrado en la intervención electoral rusa.

Fiel a su estilo, Trump respondió a la encuesta con un tuit: "Aunque 40% no está mal a estas alturas, la encuesta ABC/Washington Post fue una de las más imprecisas durante la campaña electoral". Otro 66% expresó que "desconfía" de la capacidad de Trump para negociar con otros líderes.

La popularidad del presidente Donald Trump se ha deteriorado desde la primavera, golpeado por una percepción baja de su liderazgo en el extranjero, las acusaciones de intervencionismo de Rusia durante las campañas electorales de Estados Unidos y la complicada tramitación de la nueva ley de salud, aún trabada entre las paredes del Capitolio.

El presidente no ha logrado impulsar exitosamente una legislación de importancia, y la reforma del sistema de salud, una promesa central de su campaña, sigue paralizada en medio de divergencias entre sus aliados republicanos en el Congreso.

Se espera que esta semana el presidente promocione el programa económico de su gobierno llamado "Made in America " (Hecho en América), que busca poner énfasis en la industria nacional y desviar la atención de las críticas, sobre todo de las relacionadas al escándalo del Rusiagate.