Torturaron y asesinaron a una argentina de 8 años en España

Ajustar Comentario Impresión

Su vida desde entonces se convirtió en un calvario. Tras una primera versión, en la que aseguraba que la menor se había caído por las escaleras, Iván Pardo Peña, de 33 años, admitió lo que había hecho.

La niña presentaba claros signos de tortura, golpes en todo el cuerpo, señales de haber sido atada, heridas internas y lesiones que presuponen que permaneció de rodillas mientras la golpeaba.

El detenido quedó detenido en el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza) desde la noche del sábado, tras decretar la jueza de turno su ingreso en prisión preventiva y sin fianza como presunto autor de un delito de asesinato.

Los datos aportados al juzgado revelaron que la nena había sido enviada desde Zaragoza a Sabiñánigo por la actual pareja de su madre, que tenía dos hijas, entre ellas Naiara, al momento de casarse, y que tuvo otras dos con su actual compañero.

El testimonio de otras dos de sus sobrinas y la incoherencia de la versión inicial del sujeto ayudó a desvirtuar completamente sus declaraciones; se sabe por ellas que Naiara convivía usualmente en la casa de la abuela, que se encargaba de las tres, pero relatan que el tío tenía cierta "manía" con ella y por eso la maltrataba brutalmente. Él había decidido el traslado de la niña a casa de su madre y su hermano, porque se negaba a estudiar.

Las fuentes consultadas explicaron que tanto el padrastro como la abuela "no veían mal" los castigos que se le infligían a la niña y que el perfil del detenido es el de una persona que se crió en un entorno de malos tratos y que ve con "normalidad" los castigos físicos como forma de educar, una visión que compartirían su hermano y su madre.

TN, Clarín, Crónica, Minutouno, La Nación, Infobae, Big Bang y TN estampan espanto y estupefacción ante el caso de Naiara Briones, "había nacido hace ocho años en la provincia de Misiones, pero estaba viviendo en Sabiñánigo, un pueblo de 9 mil habitantes en España, a donde la madre la había llevado a vivir con su nueva pareja".

Por su parte, Manuel Adolfo Briones Sanz, padre biológico de la niña, reclamó que se haga Justicia por el crimen. Sólo en una oportunidad la mujer le confesó que la familia de su novio "no trataba bien a Naiara".

En una conversación con C5N, recordó que su hija, "con 8 años de edad, fue encontrada muerta, con múltiples traumatismos y un fuerte golpe en su cabeza". Me dijo que Naiara se había caído de la escalera.