Temer, ante el juicio que puede anular su mandato

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El presidente brasileño, Michel Temer, acorralado por graves acusaciones de corrupción, enfrenta desde anoche el reinicio de un juicio en el Tribunal Superior Electoral (TSE) que puede anular su mandato.

El jefe del ministerio público de Brasil, Rodrigo Janot, fue acusado por la defensa del Temer de llevar la iniciativa para sacar al presidente del poder.

Temer está investigado por la Corte Suprema, bajo la presunción de que pueda haber incurrido en los delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita.

El plazo para la respuesta del interrogatorio vence dos horas y media antes de que inicie el juicio en el TSE, que analizará si en la campaña de 2014, en la que fue reelegida la fórmula Rousseff-Temer, hubo "abuso de poder económico y político", que podría incluir financiación ilegal proveniente del megafraude a Petrobras.

El político, de 50 años, era hasta mediados de mes uno de los más cercanos asesores de Temer y los analistas estiman que si llegase a un acuerdo de "delación premiada" con la justicia, podría asestar un golpe de gracia al debilitado mandatario.

El Tribunal Superior Electoral de Brasil retomó ayer el proceso que decidirá si la campaña que Dilma Rousseff y Michel Temer compartieron en 2014 fue financiada con dinero procedente de actos de corrupción, lo que pudiera costar el cargo al actual mandatario, que sería cesado, reportaron medios locales.

Los siete magistrados del tribunal electoral tienen que pronunciarse sobre denuncias según las cuales la campaña fue alimentada con recursos no declarados de algunas empresas, como la constructora Odebrecht, y con recursos desviados ilegalmente de contratos con la petrolera estatal Petrobras.

El PSDB, que presentó la acción contra la fórmula vencedora, es el principal aliado del gobernante Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

Sin embargo, el proceso podría ser suspendido nuevamente si uno de los magistrados considera que necesita estudiar mejor el caso, lo cual es la gran apuesta del Gobierno para ganar tiempo e intentar recomponer su base política, al tiempo que Temer se defiende en el Supremo de las sospechas de corrupción que pesan en su contra.

El mandatario también fue grabado, sin saberlo, por uno de los empresarios de JBS, en un audio en el que Temer supuestamente avala varias corruptelas y la compra del silencio del ex presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, actualmente preso.

Si Temer cayera, la Constitución dice que el Congreso debe elegir al nuevo presidente en un plazo de 30 días, para completar el mandato hasta fines de 2018.