Difunden informe que revela supuesto espionaje gubernamental a periodistas

Ajustar Comentario Impresión

El programa en cuestión es Pegasus, un software fabricado por el grupo israelí NSO Group, que lo vende sólo a los Gobiernos para investigar al crimen organizado y terroristas.

En el texto, Milán hizo un llamado a quienes pudieran haber sido víctimas de las acciones descritas en su artículo, a que presenten su denuncia ante la Procuraduría General de la República, para que se lleven a cabo las investigaciones. Varios de esos textos fueron enviados en agosto de 2015 y entre abril y julio de 2016.

"No son los periodistas y los activistas a quienes el gobierno debe tener bajo la lupa".

El funcionario señaló que para "el gobierno de la República, la privacidad y el respeto a los datos personales de todos los individuos son valores inherentes a nuestra libertad, democracia y Estado de derecho".

"Las agencias mexicanas de seguridad no le pedirían una orden a la corte porque saben que no la obtendrían", dijo al New York Times Eduardo Guerrero, un exmiembro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), una de las agencias gubernamentales que utilizan el programa espía Pegasus.

La Presidencia de la República rechazó que agencias del gobierno mexicano tengan alguna relación en el supuesto espionaje a periodistas e integrantes de organizaciones civiles de nuestro país. Las víctimas recibieron mensajes con un enlace o archivo malicioso que, al acceder a él, eran infectados con el spyware Pegasus.

Añade que incluso puede utilizar el micrófono y la cámara de los teléfonos para realizar vigilancia; "el teléfono de la persona vigilada se convierte en un micrófono oculto".

El diario The New York Times indicó que, con la ayuda de analistas forenses independientes, analizó decenas de mensajes de enviados a los periodistas y activistas. Del IMCO, Juan Pardinas y Alexandra Zapata.

En su reporte, R3D y Artículo 19 señalaron que se acreditaría la comisión de diversos delitos, con el espionaje e intentos de infección de los dispositivos de periodistas y activistas.

"Después de pensarlo no me parece un asunto menor, ni siquiera en un contexto tan violento porque por el espionaje se abre la puerta para que lleguen más lejos: la intimidación, el acoso, la censura, los despidos, las golpizas, los levantotes, los secuestros, las desapariciones, los asesinatos, la impunidad que favorece que nada de esto se investigue, que nada de esto se castigue".