Venezuela se solidariza con Cuba tras cancelación de acercamientos con EEUU

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso este viernes limitaciones más duras para los estadounidenses que viajan a Cuba y restricciones para las empresas que hacen negocios con las fuerzas armadas en la isla.

- El presidente estadounidense, Donald Trump, endureció ayer la política de su predecesor Barack Obama hacia Cuba, prohibió hacer negocios con los militares en la isla y prometió apoyar al pueblo cubano en su lucha contra su "brutal" Gobierno.

Trump reconoció la presencia de "líderes y amigos de la comunidad cubano-estadounidense", especialmente del senador estatal Marco Rubio y el legislador por Florida, Mario Díaz Balart, cuya contribución fue fundamental en la redacción de la nueva política.

La decisión del presidente, anunciada este viernes, ha puesto en jaque las oportunidades en inversión, comercio y turismo abiertas para las firmas estadounidenses en Cuba, que van desde telecomunicaciones hasta aerolíneas.

En el teatro Manuel Artime de Miami, Trump anunció que restauraba el requisito de que los estadounidenses que viajen a Cuba lo hagan bajo la modalidad "people-to-people" en grupos bajo un estricto control, y restituyó algunas restricciones comerciales.

En una carta enviada esta semana a la hija mayor y asesora del presidente, Ivanka Trump, un grupo de 55 emprendedoras cubanas le advirtieron que "un retroceso en las relaciones (entre Cuba y Estados Unidos) traería consigo la quiebra de muchos (.) negocios" privados y el "sufrimiento de todas las familias que de ellos dependen".

Posteriormente haremos un análisis más profundo del alcance y las implicaciones de este anuncio.

El cambio de política hacia Cuba incluye su apoyo al embargo comercial y financiero estadounidense a la isla y la oposición a las peticiones internacionales de que el Congreso lo levante, informó la Casa Blanca.

También deroga la directiva presidencial emitida por el gobierno anterior para la normalización de las relaciones e instaura una nueva con objetivos diferentes.

"Estados Unidos ha rechazado a los opresores del pueblo cubano", dijo Trump ante un auditorio atestado. En las declaraciones, el Ejecutivo de Raúl Castro opinó que Estados Unidos no está en condiciones de dar lecciones sobre derechos humanos.

Es, agregó "un ejemplo preocupante" de las cada vez más numerosas políticas que promueven el aislacionismo general del país.

"Estados Unidos no puede volver a estas prácticas de querer meter la nariz en los demás países".

Haq dijo que la ONU "espera que Cuba y Estados Unidos profundicen su actual diálogo y promuevan buenas relaciones de vecinos". Cuba no ha renunciado a estos principios ni renunciará jamás.

El Gobierno de Cuba también reitera que está dispuesto a continuar el diálogo "respetuoso y la cooperación" en temas de interés mutuo, así como la "negociación" de los asuntos bilaterales "pendientes" con el Gobierno de EE.UU, pero advierte que no realizará "concesiones inherentes a su soberanía e independencia", ni aceptará "condicionamientos de ninguna índole".

"En los dos últimos años se ha podido demostrar que los dos países pueden cooperar y convivir de forma civilizada, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambas naciones".

"Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso", advirtió.