EU está recurriendo a la retórica hostil — Cuba a Trump

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Sí implica un endurecimiento que se apega más a las propuestas de legisladores republicanos de origen cubano, como el senador de Florida Marco Rubio, quien califica al gobierno de la isla como una dictadura que viola los derechos humanos. El presidente estadounidense cree que el régimen cubano ha sido brutal y que no es admisible que se hagan pactos.

Esta tarde, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva política de gobierno hacia Cuba que revierte los avances alcanzados en los dos últimos años por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, donde tomaron la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas e iniciar un proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales. "Estoy anunciando una nueva política, como prometí durante la campaña, y firmaré ese documento en esa mesa en solo un momento", expresó el magnate republicano ante una audiencia integrada por la vieja generación de disidentes cubanos.

"Nuestro objetivo es llegar a una Cuba realmente libre y es por eso que pedimos la realización de elecciones libres lo más pronto posible", ha dicho Trump. El presidente ha pedido que sean liberado los presos políticos.

El giro de Estados Unidos de su política hacia Cuba incluye entonces el mantenimiento del bloqueo comercial y financiero sobre la isla y la oposición a las peticiones internacionales para que el Congreso lo levante, informó la Casa Blanca.

"No vamos a estar en silencio ante la opresión del Comunismo", insistió e hizo hincapié en que en la isla caribeña existe una "tremenda represión".

Se reducirá el flujo de dinero.

Ahora Washington restablecerá un grupo de 12 categorías en que los estadounidenses interesados en viajar a Cuba tendrán que justificar para poder recibir sus licencias de viaje, explicó un funcionario.

Muchos de los sectores económicos de la isla, como el turismo, están en buena medida controlados por empresas adscritas al ejército cubano.

Por su parte, Jerome Fauré, director de Oxfam para Cuba, sostuvo que el anuncio es un regreso a "décadas de políticas fallidas de Estados Unidos" hacia la isla, además de que es el camino equivocado para apoyar un diálogo constructivo y para promover el desarrollo sostenible y la justicia social. No volverá a aplicar la política de pies secos, pies mojados, que permitía que los cubanos que llegaran a suelo estadounidense se quedaran en el país. La puerta siempre estará abierta al dialogo.

"Los Estados Unidos no están en condiciones de darnos lecciones", sentenció antes de arremeter contra lo que considera son violaciones a los derechos humanos por parte de ese país.

"Lograremos una Cuba libre", dijo el mandatario en medio de aplausos en un auditorio entregado.