Cuba responde a Trump: Rechaza "retórica hostil" y apuesta al "diálogo respetuoso"

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La nueva política de Washington intenta reducir drásticamente el flujo de dinero que le llega al gobierno cubano y presionarlo para que permita un mayor desarrollo del sector privado.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes una nueva política hacia Cuba, que revierte en buena parte las medidas logradas por su antecesor Barack Obama para el 'deshielo' de relaciones con la isla.

"La política reafirma el embargo estadounidense impuesto por ley a Cuba y se opone a los llamados dentro de Estados Unidos y otros foros internacionales para acabar con él", indicó la Casa Blanca en un comunicado mientras Trump hacía los anuncios.

A través de una declaración el gobierno de Raúl Castro advirtió que Washington "recurre a métodos coercitivos del pasado, al adoptar medidas de recrudecimiento del bloqueo, en vigor desde febrero de 1962".

El nuevo enfoque de Trump, que será consagrado en una nueva directiva presidencial, busca un cumplimiento más estricto de una vieja prohibición sobre los estadounidenses que viajan a Cuba como turistas, y también prevenir que se usen dólares para financiar al Gobierno. Los viajes familiares y las remesas que envían los cubano-estadounidenses tampoco serán afectados.

El Gobierno cubano reaccionó con una declaración en la que afirma que cualquier estrategia que pretenda cambiar el sistema en la isla está condenada al fracaso y opinó que Trump solo tomó decisiones que favorecen los intereses políticos de una "minoría extremista" de origen cubano.

Trump denunció el carácter "brutal" del régimen castrista en Cuba, en un discurso en el que criticó el acuerdo firmado por Barack Obama, que "no ayuda a los cubanos y enriquece al régimen".

Aún así, el gobierno de Cuba expresó que "reitera su voluntad de continuar el diálogo respetuoso" con Estados Unidos.

Ahora, "Trump está agregando dientes a la política anterior de Obama", dijo Ramón Saúl Sánchez, líder del moderado Movimiento Democracia. "Ya es oficial: estos son los nuevo enemigos de la política exterior estadounidense".

El mandatario estadounidense advirtió, sin embargo, que "cualquier cambio" a su postura hacia Cuba dependerá de "avances concretos" hacia objetivos como las elecciones libres, la liberación de presos políticos y la entrega a la Justicia estadounidense de "criminales y fugitivos" que han encontrado refugio en la isla.

En alusión a la advertencia de Trump de que no levantará las sanciones sobre el régimen cubano hasta que todos los prisioneros políticos sean liberados, el gobierno del presidente Raúl Castro rechazó la "manipulación con fines políticos y el doble rasero en el tratamiento del tema de los derechos humanos". Solo puede ser levantado por el Congreso de Estados Unidos y los legisladores, en especial aquellos de ascendencia cubana como el senador republicano de Florida Marco Rubio, no han mostrado interés en hacerlo.