Cuba rechaza medidas anunciadas por Trump

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"Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso", dice la declaración.

En un discurso en un teatro en Miami relacionado con el exilio cubano, Trump anunció las medidas políticas como cumplimiento de una promesa que hizo durante la campaña presidencial del año pasado para revertir el reencuentro diplomático con la isla lanzado por el entonces presidente Barack Obama después de décadas de distanciamiento.

Pese a la decisión del presidente Donald Trump, sobre endurecer la política hacia Cuba, el Gobierno cubano ha reiterado su disposición para continuar con el diálogo de forma respetuosa.

"El Gobierno de Estados Unidos recurre de nuevo a métodos coercitivos del pasado al adoptar medidas de recrudecimiento del bloqueo", han indicado en un comunicado las autoridades cubanas. "No levantaremos las sanciones hasta que no se legalice la existencia de partidos políticos, hasta que no haya elecciones y los presos políticos sean liberados" recalcó el presidente de Estados Unidos. La nueva política impide cualquier transacción financiera con el Grupo de Administración de Empresas, un holding estatal cubano que de acuerdo con Washington beneficia a jefes militares.

El PCF abogó por que "en la escena internacional, así como en Francia, en Europa y en coordinación con la ONU, todos los esfuerzos se dirijan a darle continuidad al proceso iniciado a finales de 2014 por Barack Obama (expresidente estadounidense) y Raúl Castro (presidente cubano), principalmente para lograr el levantamiento del bloqueo".

A su vez, restringen aún más el derecho de los ciudadanos estadounidenses de visitar nuestro país, ya limitado por la obligación de usar licencias discriminatorias, en momentos en que el Congreso de los Estados Unidos, como reflejo del sentir de amplios sectores de esa sociedad, reclama no solo que se ponga fin a la prohibición de viajar, sino también que se eliminen las restricciones al comercio con Cuba. Solo puede ser levantado por el Congreso de Estados Unidos y los legisladores, en especial aquellos de ascendencia cubana como el senador republicano de Florida Marco Rubio, no han mostrado interés en hacerlo.