Trump pidió elecciones y liberar los presos en Cuba

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Luego de cancelar sorpresivamente el acuerdo bilateral de relaciones con Cuba establecido durante la gestión de Barack Obama, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, abrió un nuevo debate al tema que no pierde con los años, sus aires de controversia.

A su vez, Jeff Flake, senador por Arizona, estimó que cualquier cambio de política que disminuya la capacidad de los estadounidenses para viajar libremente a Cuba no es en el mejor interés de los norteamericanos ni de los habitantes de la isla.

Por su parte, la congresista cubano-estadounidense Ileana Ros-Lehtinen destacó en un comunicado que la nueva política es un "reconocimiento de la verdadera naturaleza del régimen castrista" y destacó que niegue financiación a empresas vinculadas a las Fuerzas Armadas cubanas.

Asimismo, Trump, aseguró que 'pronto se va a lograr una Cuba libre'.

Sin embargo, Trump aseguró: "No seguiremos callados ante la opresión comunista".

El Gobierno, según un funcionario de la Casa Blanca, no espera 'interrumpir' los negocios existentes, como uno cerrado bajo el gobierno de Obama para administrar un histórico hotel en La Habana.

En un discurso diseñado para exhibir al anticastrismo más duro, el republicano arremetió contra La Habana con acusaciones desde faltas a los derechos humanos hasta patrocinio del terrorismo, mientras condicionó cualquier nuevo acercamiento a cambios sustanciales en el orden político y económico de la isla.

El giro de Estados Unidos de su política hacia Cuba incluye el mantenimiento del bloqueo comercial y financiero y la oposición a las peticiones internacionales para que el Congreso lo levante, informó la Casa Blanca.

Los asesores de Trump critican la falta de avances en las libertades políticas y que sólo se ha beneficiado al gobierno.

Ahora, "Trump está agregando dientes a la política anterior de Obama", dijo Ramón Saúl Sánchez, líder del moderado Movimiento Democracia.

La nueva política restringe la mayoría de las transacciones comerciales de Estados Unidos con el Grupo de Administración Empresarial SA (GAESA), una compañía militar con amplia participación en negocios en Cuba, pero hace excepciones para los sectores de viajes aéreos y marítimos.

"Eso es lo que Trump ahora intenta corregir", escribió el escritor en una columna en la que recuerda que al cabo de casi 60 años "la revolución cubana continúa siendo enemiga de los ideales e intereses de Estados Unidos" y por ello el jefe de Gobierno de la isla, Raúl Castro, "no ha renunciado a la confrontación". No volverá a aplicar la política de pies secos, pies mojados, que permitía que los cubanos que llegaran a suelo estadounidense se quedaran en el país.

- Los ciudadanos estadounidenses que deseen viajar a Cuba bajo una de las 12 categorías autorizadas por ley, la de actividades educativas, tendrán que hacerlo acompañados en todo momento por un representante de una empresa patrocinadora de EE.UU.

"Desafiamos a Cuba a que se siente sobre la mesa con un acuerdo a favor de su pueblo, del pueblo estadounidense y de los cubanoamericanos", dijo Trump, quien explicó que el embargo sigue en pie y que sigue estando prohibido a los estadounidenses hacer turismo en la isla.

Más de un cuarto de millón de estadounidenses visitó la isla este año, lo que representó un crecimiento de 145% frente a 2016.