Nicolás Maduro activa "Plan Zamora" para militarizar Venezuela

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Partidarios del Gobierno y de la oposición en Venezuela realizarán hoy manifestaciones a favor y en contra del presidente Nicolás Maduro, quien cumple cuatro años en el poder en medio de una ola de protestas que ha dejado muertos, heridos y detenidos.

En lo que la oposición prometió como "la madre de todas las marchas", la sexta en abril, miles de manifestantes exigen en Caracas y otras ciudades del país elecciones generales y respeto al Parlamento, único de los poderes públicos que no controla el chavismo.

La tensión está al tope.

"Ha llegado la hora del combate, alerta pueblo".

Varias estaciones del Metro de Caracas estaban cerradas y en el centro, donde las rutas programadas de las marchas opositora y oficialista se superponían, la Guardia Nacional y la Policía desplegaron un nutrido contingente de efectivos antimotines acompañados de tanquetas. Una veintena de estaciones de subte y varios negocios en el este de la capital están cerrados ante el temor a enfrentamientos. La oposición ha hecho un llamamiento para salir a las calles, una vez más, este miércoles. "Que marchen en el este", afirmó.

Este martes, la presencia de militares en las calles de Caracas era la usual.

Preocupados, once países de América Latina pidieron al gobierno chavista "garantizar" el derecho a protestar pacíficamente, lo que la cancillería calificó de "burda interferencia". Estados Unidos lanzó una dura advertencia a los funcionarios públicos venezolanos de desistir de la represión.

"Lo denuncio: Estado Unidos ha dado luz verde y el visto bueno para el proceso golpista descarado para provocar la intervención de Venezuela".

En una demostración de fuerza, el gobernante encabezó el lunes un acto militar en el que recibió de la Fuerza Armada, aliado clave con enorme poder político y económico, la promesa de "lealtad incondicional".

Maduro aseguró que grupos de conspiradores civiles y militares fueron detenidos y culpó al líder legislativo opositor, Julio Borges, de ser responsable del presunto plan golpista.

"Estamos convencidos de que el país sabe quienes son los golpistas y contra ellos marchará", subrayó en un comunicado la oposición, al señalar que Maduro insiste en "denunciar guerras imaginarias y conspiraciones inexistentes".

En lo que la oposición y algunos gobiernos interpretaron como intimidación, el mandatario anunció además la ampliación de las milicias a 500.000 civiles, cada uno con un fusil.

Maduro culpó de las acciones de la oposición a la administración norteamericana: "El fracaso (de la derecha) en la Asamblea Nacional hundió a la oposición venezolana a la nada (.), quieren tapar eso con violencia, con un golpe amparado por el gobierno imperialista (EE.UU.)".

Los opositores volvieron a la calle el pasado 1 de abril, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) asumiera las competencias del Parlamento y retirara la inmunidad a los diputados, desatando una protesta diplomática internacional que dos días después lo hizo dar marcha atrás.