FMI recorta crecimiento de Chile a 1,7% en 2017

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"Para este año y el próximo prevemos un repunte de la economía, y que la inflación continúe disminuyendo", pronosticó el funcionario, que visitó la Argentina del 3 al 7 de abril para participar en el Foro Económico Mundial (WEF) sobre América Latina. El Gobierno espera terminar 2017 con una expansión económica del 3,5 por ciento y una inflación del 17 por ciento.

"Tras contraerse el año pasado, la actividad tiene visos de expandirse en Argentina, en 2,2 por ciento en 2017 gracias al aumento del consumo y la inversión pública, y en 2,3 por ciento en 2018 a medida que vayan recuperándose la inversión privada y las exportaciones", explicó el organismo crediticio internacional.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó un fuerte ajuste a la proyección que mantiene de crecimiento para la economía chilena este año.

Mientras tanto, Chile y Colombia, otras de las grandes economías latinoamericanas y cuyo desempeño económico está íntimamente ligado al precio de las materias primas, crecerán un 1,7 % y un 2,3 % en 2017, respectivamente.

Si bien las proyecciones para 2018 del Fondo prevén una caída en la tasa de inflación, los números siguen siendo relativamente altos, ya que proyecta una inflación de 18,7% para 2018, es decir todavía por encima del techo fijado por el Banco Central para el año en curso.

Sin embargo, apuntó Maurice Obstfeld, director del Departamento de Investigaciones del FMI, "los precios de las commodities se han estabilizado desde inicios de 2016 pero a un nivel bajo".

Brasil, la mayor economía latinoamericana deberá cerrar este año con un tímido crecimiento de 0,2 %, una previsión sin cambios con relación a la expresada en enero por la entidad financiera.

Con relación a Argentina, el FMI expresó expectativa de un crecimiento de 2,2% este año, la misma previsión que había divulgado en enero de este año.

Por su parte, Centroamérica incrementará levemente su ritmo de crecimiento en 2017 al 3,9 % y al 4,1 % en 2018.

La actividad industrial, que representa 30% del PIB, tuvo crecimiento nulo el año pasado ante una menor producción petrolera y una titubeante recuperación en la actividad manufacturera.