Bolivia protesta por exclusión en la OEA

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Al tiempo de los cuestionamientos de Maduro, el gobierno venezolano desconoció la resolución emitida hace unos días por la Organización en la que se declarara una "grave" alteración del orden democrático en el país petrolero.

El texto no se sometió a votación, sino que fue aprobado "por consenso" al haber 23 Estados presentes en la sala y abstenerse solo cuatro: República Dominicana, Bahamas, Belice y El Salvador. El documento, el más duro adoptado en la OEA contra Maduro, lo presentaron Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, EE.UU., Jamaica, México, Panamá, Paraguay y Perú.

En el momento de la presentación y debate de la resolución no estuvieron presentes Bolivia, Venezuela y Nicaragua, que abandonaron la sesión tras denunciar que se trata de una reunión "ilegal" y un "golpe de Estado institucional" al haberse celebrado pese a que Bolivia, titular de la presidencia del Consejo, la suspendió ayer por la mañana.

"En la OEA se está vulnerando la soberanía de Venezuela y el sentido del multilateralismo".

El Consejo Permanente agregó que emprenderá "gestiones diplomáticas adicionales para fomentar la normalización de la institucionalidad democrática, de conformidad con la Carta de la Organización de Estados Americanos y la Carta Democrática Interamericana".

"En otras instancias internacionales vamos a exponer lo que ha ocurrido aquí en la OEA".

La anómala situación provocó que tanto los Gobiernos de Bolivia como Venezuela denunciaran "un golpe de Estado institucional" ya que la convocatoria fue inconsulta y "sin entregar información alguna a Bolivia, que se haría cargo de presidir la misma".

El país suramericano, que es blanco de agresiones por parte de Almagro, convocará en las próximas horas una sesión extraordinaria del Consejo Permanente para evaluar el comportamiento de Almagro, quien apoyado por sectores de la derecha venezolana busca concretar una intervención extranjera en ese país.

La reunión con Borges en la OEA tiene lugar una semana después de que Almagro calificara de "autogolpe de Estado" la decisión del Tribunal Supremo de asumir las facultades de la Asamblea Nacional, algo sobre lo que el alto tribunal dio marcha atrás el pasado sábado.