Continúa la emergencia por las lluvias en Perú

Ajustar Comentario Impresión

Avalanchas de lodo y de piedras, así como el desborde de los ríos, no sólo afectaron a la capital, sino que también se extendieron a la zona norte del país. Somos más de 500 personas varadas aquí.

En Piura, las calles volvían a anegarse tras el incesante llanto de "El Niño Costero", un calentamiento del mar frente a la costa peruana, que genera alta evaporación y nubes cargadas.

Asimismo, el instituto confirma que las lluvias no pararán por el resto de días y se mantendrán con mayor intensidad en las provincias de Piura y Maynas, así como condiciones de mal tiempo y lluvias en la costa y selva norte en las próximas horas.

De acuerdo con las últimas cifras del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) dadas a conocer ayer, hasta el momento se contabilizan 99 mil 475 mil damnificados y 626 mil 298 afectados.

Al Callao también llegó un avión de la Fuerza Aérea Ecuatoriana con 3.000 raciones de alimentos que cubren desayunos, almuerzos y cenas, y el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que enviará 30 toneladas de ayuda y cuatro helicópteros.

El Jefe de Estado aseguró que el Gobierno está en una mejor situación financiera que hace 20 años para enfrentar los gastos de la reconstrucción, pero que "si la reconstrucción cuesta más, tenemos los fondos para hacerlo". El Congreso también decidió suspender la interpelación a la que iba a someter mañana al ministro de Transportes y Comunicaciones, Martín Vizcarra, por las presuntas irregularidades en la concesión para la construcción del nuevo aeropuerto internacional del Cuzco.

Esta situación causó la caída del puente Virú, que une Trujillo con Lima, debido a que su estructura fue erosionada por las inundaciones. "Esta crisis va a pasar y mientras tanto debemos ayudarnos todos juntos para solidarizarnos con las víctimas de este problema”, dijo el presidente Pedro Pablo Kuczynski".

Además, en Lima hay distritos que llevan cerca de tres días sin suministro de agua, ya que las avalanchas de barro sobre el río Rímac, principal fuente de abastecimiento de agua para la capital, impide el procesamiento y la potabilización. Sigue desplazándose con furia, quebrando puentes, inundando vías y amenazando las casas construidas en su ribera. Desde la madrugada se ven largas colas en calles y parques a la espera de la llegada de los camiones cisternas.