El mensaje escondido de "La última cena" de Da Vinci

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La famosa pintura de Leonardo Da Vinci "La última cena", que retrata uno de los últimos momentos que habría pasado Jesús con sus discípulos, encierra un misterio que ha sido recientemente revelado por una historiadora italiana.

"Leonardo e le dodici pietre del Paradiso" (Leonardo y las doce piedras del paraíso), es el nombre del nunca antes visto estudio que realizó la especialista.

En esa línea, señaló que "me di cuenta de la existencia de las piedras preciosas de El Cenáculo mientras preparaba una lección sobre la obra".

La mujer halló las piedras durante una investigación para su clase.

"Sabiendo que Leonardo no dejaba espacio a la casualidad y daba significado a todos los detalles de sus obras, me pregunté por qué había pintado estas gemas, qué quería comunicar y cómo las asoció a los apóstoles de Cristo", añadió.

Para su investigación se basó en la documentación recopilada sobre las tradiciones y el simbolismo que le daban el antiguo Egipto a las piedras preciosas. También se consideraron los Testamentos en los que se mencionan a las "doce piedras".

Indica que "muy probablemente Leonardo da Vinci pintó la última cena otorgándole una interpretación personal a cada piedra y asociándolas a los personaje según los carismas propios de cada uno". "Esta gema es considerada portadora de paz, simboliza el renacimiento y estaba asociada a la tribu de Leví, única con posibilidad de acceder al sacerdocio de la época".

Se trata de piedras preciosas que están insertas en los ropajes de los protagonistas del fresco y que tienen distintos significados.

Por su parte Juan posee un diamante "con una clara referencia a la luminosa espiritualidad del apóstol preferido de Jesús por su corazón puro".

San Andrés luce un zafiro, que alude a la Ciudad Celeste del Apocalipsis.

Son siete los apóstoles que llevan una piedra preciosa en sus túnicas y a pesar de que en el Antiguo Testamento se habla de 12 piedras preciosas, el siete es el número que predomina en el relato del Apocalipsis y San Juan, redactor del último libro de la Biblia, sería la influencia en Da Vinci.