Fotos: La despedida de Chapecó a las víctimas del accidente de Chapecoense

Ajustar Comentario Impresión

El traslado por la ciudad comenzó una hora y media después de que aterrizaran en el aeropuerto Serafin Enoss Bertaso de Chapecó los dos aviones Hércules C-130 de las Fuerzas Aéreas Brasileñas (FAB) que trasladaban los cuerpos de los 19 jugadores, el cuerpo técnico del equipo y 25 directivos del club, además de algunos periodistas e invitados.

El alcalde de Chapecó, Luciano Buligon, entró en el campo con una camiseta del Atlético Nacional, el rival contra el que el Chapecoense se hubiese enfrentado en el partido de ida de la final de la Copa Suramericana si la tragedia no hubiese ocurrido.

Bajo una intensa llluvia, miles de brasileros expresan su congoja por la inmensa pérdida humana que representa la tragedia.

En tanto, los féretros de los integrantes del club fueron trasladados al estadio Arena Condá, donde miles de hinchas ya se encontraban desde temprano en las tribunas.

Diversos discursos resaltando a los fallecidos y también agradeciendo el apoyo mundial para el pequeño club brasilero que fue tan fuertemente golpeado con este accidente en Colombia, en la previa de la final de la Copa Sudamericana.

El avión de la aerolínea Lamia boliviana reportó falta de combustible antes de caer contra una montaña en las afueras de Medellín, vuelo en el que viajaba Chapecoense, equipo de fútbol del estado de Santa Catarina.

"Reafirmo el mensaje de agradecimiento que transmití en nuestro contacto telefónico horas después del terrible accidente de la aeronave que transportaba al equipo del Chapecoense, periodistas y tripulantes", dijo Temer en una carta enviada al presidente Juan Manuel Santos.

Convertido ahora en un gigante tanatorio al aire libre, en el césped del Arena Condá se ultimó el viernes la instalación de unas carpas metálicas en el área de una portería desaparecida, adonde solo pudieron acceder 2.000 personas, familiares y allegados de los fallecidos.

La ceremonia de recepción de los cuerpos se realizó bajo una lluvia torrencial que impidió que se colmara el estadio, adonde inicialmente se esperaban 100.000 personas.

En el lugar el solemne silencio sólo se rompió por música y el grito de "Campeones, campeones", cuando las pantallas mostraban imágenes del cortejo.

El presidente Temer fue uno de los protagonistas de la jornada, ya que había anunciado que no participaría del velorio y sí del recibimiento de los cuerpos en el aeropuerto de Chapecó por temor a silbidos.